El arquero calamar Jorge De Olivera,  dialogó con Calamares en su Tinta acerca de la carrera que se encuentra estudiando en su tiempo libre;  resaltó la importancia de tener un título académico de cara el futuro y reveló cuál es la receta que mejor le sale.


EXCLUSIVA

Si bien la gastronomía y el fútbol son rubros muy diferentes en lo que respecta a la teoría, no poseen agudas divergencias si se observa de manera más minuciosa: ambas disciplinas requieren la utilización del  cuerpo, el dilema entre jugar sin dejar que el tiempo se vuelva en contra para obtener un resultado certero, la precisión en los movimientos y qué cantidad se aplican para obtener, ya sea un plato o un partido de ensueño.

Desde agosto de 2018, el guardameta calamar De Olivera se encuentra tomando clases ligadas a la cocina en el Instituto Argentino de Gastronomía, cursando precisamente “Profesional Gastronómico”, estudio que se extiende por dos años y enseña a manejar un emprendimiento de este rango, además de coronarse como chef al finalizar el mismo.

“Siempre me gustó la cocina, desde chico estando en casa practicaba o me sacaba las ganas haciendo pizzas, tirando algo a la parrilla” comenzó la plática con Jorge, quien además señaló: “Me enganché mucho con la parte de panadería y pastelería, me gustaría especializarme en eso más que en la cocina en general, me divierte y lo tengo como un hobby”.

Con respecto a cómo hace para dividir el tiempo de estudio y práctica con el que demanda la carrera de futbolista profesional, el ex Racing contestó: “Trato siempre de cocinar por la tarde, cuando me levanto de una siesta, o por ahí si tengo que hacer cosas que fermenten, como masa de pan, lo hago apenas llego y lo dejo descansar”.

Asimismo, el oriundo de Misiones confesó que le ha cocinado al plantel de fútbol de Tense en varias ocasiones: “Casi siempre que tengo que practicar alguna receta le llevo a los muchachos para que prueben. Lo que mejor me sale es el chipá, sé hacerlo de memoria porque es típica comida de Posadas” y añadió “la verdad que a los chicos les gusta, no he hecho algo muy elaborado todavía pero han probado todo lo que les di… no sé si es porque me quieren mucho o realmente les gusta lo que les hago”.

Pensando a futuro, De Olivera manifestó tener en mente la idea de poseer un restaurante pequeño o una cafetería, aunque admitió que por el momento “son sólo las ganas. Hoy día tomo a la cocina como mi cable a tierra a la hora de ocupar mi tiempo libre, me entretiene, pero quizás más adelante piense en transformar el deseo en realidad”.

“No sé si debería ser obligatorio, pero sé que estudiar es algo importantísimo y queda en cada jugador hacerlo o no. Considero que es fundamental pensar qué situaciones se van a presentar cuando ésto termine y uno se retire” y añadió “En lo personal me ha tocado asimilar y pensar que la del futbolista es una carrera muy corta y como siempre digo, nos jubilamos muy pronto de lo que nos dedicamos toda nuestra vida, entonces trato de hablarle a cada chico y decirle que estudie, porque es importante tener una carrera para poder hacer algo el día de mañana”.

Al ser consultado sobre qué plato sería Platense, teniendo en cuenta todos los ingredientes que lo hacen ser un club único en el día a día, el arquero soltó: “Sería muy fácil decir unos calamares en su tinta, já. Desde que llegué a Tense me han tratado todos muy bien a nivel personal y grupal y como les tengo mucho cariño, diría que el Calamar es una chipá, porque es mi receta de cabecera y sé que no le puedo errar”.

Por Lucila Filippo