El Sr. Yamil Possi fue el encargado de administrar Justicia Deportiva en el choque protagonizado entre “Candomberos” y “Calamares” en la tórrida tarde de domingo en la Isla Maciel. Fue secundado por los sres. Mauricio Federico Lepanto y Gustavo Ariel Rozenszajn como asistentes.

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Los Jueces tuvieron que hacerle frente a una tarde complicada por las circunstancias. El encuentro arrancó accidentado, producto de las fricciones que se fueron dando desde los albores del mismo, lo que ocasionó que el partido se detuviera por primera vez para que el jugador local Ricardo González pudiese ser asistido a los tres minutos tras haber sufrido un corte en su cabeza.

Por momentos, el Juez Principal dio demasiada continuidad a las acciones. Queriendo hacer gala de su estilo calmo pero firme, quizás su arbitraje tuvo mucho de lo primero y poco de lo último.

En los fallos divididos, quizás hasta llegó a favorecer a Platense en ciertos tramos. Cierta liviandad y por momentos lejanía a las acciones (caminó mucho el campo de juego, es necesario aclarar que el Sr. Possi viene reincorporándose al arbitraje tras una lesión) hicieron que ciertos jugadores “mañosos” como Ricardo Segundo se hayan permitido ciertas licencias que cientos de batallas en las divisionales del ascenso les permiten protagonizar.

Entonces, la piernita se fue demasiado larga en el minuto 18 sobre la humanidad de Talamonti, y a instancias del Primer Asistente (que le sancionó la infracción) debió amonestar al portentoso N° 9 local. Pero habría más, ya que quizás debió ver una nueva amonestación (con posterior expulsión) cuando a los 34 minutos le cabeceó la nuca a Julio Mozzo, dejándolo inconciente en el piso.

El jugador de Platense debió ser asistido en el campo de juego, y rápidamente fue trasladado hacia el Hospital Argerich, donde fue tomografiado por precaución, ya con la conciencia recuperada. Si bien no juzgamos intencionalidad en la acción, claramente fue riesgosa para el físico del adversario, y el Juez debió mostrarle la segunda amarilla para posteriormente expulsarlo del terreno de juego. Antes de eso, estuvo correcto en la amonestación de Alejandro Quintana en el minuto 28 por hacerle una zancadilla a Héctor Buzzi en carrera.

En el complemento, también estuvieron correctas las amonestaciones de Leandro Wagner en el minuto 22 (lo corrió con el cuerpo en carrera a Vazzoler, otra acción indicada por el Asistente Lepanto), y un minuto después las levantadas a los jugadores visitantes Darío Leguiza (por mano) y Walter Gómez (por protestar).

El tramo final del encuentro fue aún más desdibujado. Sumadas algunas desinteligencias con los Asistentes (que sancionaban una cosa y el Juez cobrando otras), debe sumarse la no observación de un penal a favor de Platense en el minuto 26, cuando el defensor Esteban toca la pelota con su mano derecha en plena caída dentro del área penal en disputa de una pelota con Vazzoler, que ya había rematado al arco. En esta acción podemos excusar al Juez Principal, pues venía de atrás y tapado, pero el Asistente Lepanto quizás pudo haberla observado y sancionado, teniéndose en cuenta la nueva reglamentación con respecto a que toda pelota impactada por la mano de un defensor en sus propias áreas es sancionable con penal para el equipo atacante.

Para finalizar, el bochornoso acto final del Sr. Jorge Franzoni, quien fue directamente expulsado por el Asistente Lepanto tras ser increpado. No contento, el “Pato” se acercó al mismo y lo intentó cabecear. El Línea solamente retrocedió para demostrar que no reaccionaría ante el intento de agresión física pero enérgicamente lo expulsó sin esperar la llegada de un timorato Possi que solamente se limitó a gesticular débilmente ante el fallo.

Así las cosas, concluyo destacando que si bien no fue malo el arbitraje del Sr. Possi, fue demasiado tibio. Quizás un arbitraje de los que gustan -y mucho, lamentablemente- dentro del actual Cuerpo de Veedores de la Asociación del Fútbol Argentino pero que siempre se mantiene al filo del desmadre.

La Tarea de los Jueces Asistentes

El Primer Asistente, Sr. Mauricio Federico Lepanto, se llevó la “peor parte” del juego, ya que debió cargar sobre sus espaldas con varias determinaciones complicadas. Tuvo un muy buen desempeño, quizás con el mojón de aquel penal no sancionado a favor de Platense. Vayamos por partes.

En el minuto 17 de la primera etapa, estuvo correcto en la sanción del fuera de juego de Alberto Martínez, jugador de San Telmo. Un minuto después, demostró compromiso total con las acciones cuando le sancionó una infracción de Segundo sobre Talamonti pausible de amonestación, lo que obligó al Juez Principal a mostrarle la misma al delantero local.

En el minuto 25, tras un iracundo pelotazo en salida del elenco local, la pelota pica antes de llegar a la medialuna del área penal e impacta involuntariamente en la mano derecha de Talamonti fuera de ella, cuando en retroceso intentaba cubrirla ante la presencia de un delantero y el acercamiento de Mastrolía. La jugada fue reclamada por la parcialidad local pero bien interpretada principalmente por el Asistente, ya que la misma fue casual e -insisto- se encontraba fuera del área penal.

En la acción del cabezazo de Segundo sobre Talamonti, fue el primero en asistir al jugador de Platense y con la presencia del facultativo médico se dirigió raudamente hacia el portón latera (que se encontraba a 100 metros de su posición) para permitir el rápido ingreso de la ambulancia.

Ya en el complemento, y en la única acción criticable, en el minuto 26 no observa la mano de Esteban sobre el remate de Vazzoler. Es cierto que el jugador de San Telmo no tiene intención porque se cae, pero mano dentro del área -sea o no sea intencional- ahora es penal o penal. Entiendo que le dejó el peso de la decisión a Possi, pero el Juez Principal estaba lejos y tapado, así que en esta circunstancia entiendo que su asistencia hubiese sido determinante y necesaria.

En el minuto 38, sin embargo, se reivindicó con la habilitación de cabeza de Volken para la posición de Vazzoler en la jugada previa al segundo gol de Platense.

a-54Pero el “plato fuerte” llegó sobre el adicional, cuando cansado quizás de ser insultado por el entrenador local, decidió por su propia cuenta expulsar a Jorge Franzoni, y no precisamente a instancias del Sr. Possi, quien de manera muy lenta fue acercándose hacia la discusión.

El hecho es que el Asistente terminó cara a cara con el entrenador, de parte de quien recibió además un intento de cabezazo. Lepanto solamente retrocedió sin por eso seguir firme en su postura, y con claros gestos lo mandó al vestuario ante el tibio atestiguamiento del Juez Principal.

Con respecto a lo actuado por el Segundo Asistente, Sr. Gustavo Ariel Rozenszajn, también se mostró comprometido con sanciones de fallos más allá de los laterales o fuera de juego cuando le cobró a Quintana una infracción en ataque en el minuto 22 de la primera etapa. En el minuto 35 estuvo correcto en la habilitación de Vazzoler en la jugada que terminaría siendo el primer gol de Platense. En el minuto 43 tuvo su momento de desinteligencia con el Juez Principal cuando el Asistente sanciona fuera de juego una acción en la que Possi terminó cobrando mano (y en realidad, era esto último) Ya en el complemento, le sancionó un fuera de juego correcto a Ricardo Segundo en el minuto 12.