Carlos Gómez fue otra de las figuras de aquel Platense que ascendió a Primera División en 1976, «una barbaridad de jugador» como lo calificó la revista Nuestro Ascenso. En aquella gloriosa temporada convirtió sólo un gol, pero se destacó por su juego en el mediocampo, haciendo pareja de centrales junto a Juan Carlos Pilla. En esta nota, hace un breve repaso de lo que fue esa noche gloriosa de julio.

CALA: El día del partido definitorio ante Villa Dálmine ¿qué sintieron en la previa?

GÓMEZ: Nosotros estábamos con la ansiedad de que teníamos que salir a ganar si o si. Nosotros teníamos mentalidad ganadora, es por eso que ascendimos. No importaba depender de otros resultados.

 

CALA: Cuando terminó el partido ¿qué se te vino a la cabeza?

GÓMEZ: Uuuuhhhh…fue lo mejor que me pasó a mi como hincha, como jugador. Para mi fue una locura, una emoción terrible, me acordé de todo, me quería abrazar con todos. En la invasión de cancha me quería quedar en el campo de juego.

 

CALA: El Viejo Guerra, ¿qué les decía a ustedes?

GÓMEZ: El Viejo sabía que íbamos a ascender, ya cuando llegó y plantó el equipo, te inculcaba de que había que ascender. Era un técnico muy astuto, sabía mucho y lo demostraba en los partidos. Es más, cuando apenas llegó le dijo a Carlos Schäfer: “Con este plantel vamos a ascender. Déjeme a estos dos, tráigalo a Osvaldo Pérez y vamos a ascender”. ¡¡Y ascendió!!

 

En la foto aparece Carlos Gómez junto a sus dos compañeros en la mitad de la cancha: Osvaldo Pérez y Domingo "Toro" Morelli.
En la foto aparece Carlos Gómez junto a sus dos compañeros en la mitad de la cancha: Osvaldo Pérez y Domingo «Toro» Morelli.

 

CALA: Los que venían de temporadas anteriores, ¿sentían la obligación de ascender?

GÓMEZ: Si, cuando vino Guerra ya nos metió en la cabeza que teníamos que ascender. Lo fue a buscar a Orlando porque decía “Con este nueve vamos a ascender si o si”. Mirá que había jugadores en el plantel, con decirte que Petti estaba en el banco, un jugadorazo, terrible jugador.

 

CALA: ¿Tenías cábalas vos para los partidos?

GÓMEZ: En ese momento me ponía una cintita acá en la nariz, porque eso era invento de Orlando que me hinchaba que me pusiera la cintita. Esa era la única.

 

CALA: ¿Es verdad que estuvieron todo el hexagonal concentrados?

GÓMEZ: Si, si, por eso te digo que era ascenso o ascenso. Íbamos a jugar el partido y volvíamos a la concentración. ¡Con decirte que me infiltraba! Tenía la rodilla hinchada, pero me infiltraba y jugaba igual. Yo dejaba la vida por Platense, dejé la vida en Platense, y así rendía. Don Manuel me decía: “Usted quédese en el banco” y yo quería jugar. Yo cuando jugaba me tiraba de cabeza a pelear la pelota, es lo menos que podía hacer si yo me crié ahí adentro en el club.

 

CALA: ¿Qué te acordás del público que iba a ver a Platense a la segunda división? Porque muchos coinciden en que saltaban al campo de juego y jugaban con 10000 personas…

GÓMEZ: Yo jugaba para la gente, porque te alentaban, a mí no sé si me habrán puteado, pero yo escuchaba el aliento de la gente y me entregaba porque me querían muchísimo, me quería matar por la camiseta. Me acuerdo un partido con Lanús que llovía torrencialmente, y el partido se jugó igual, hinchas de Platense habían 300 más o menos. El Viejo Guerra agarró y dijo: “No jugamos por nosotros, jugamos por la gente que está ahí, jugamos por ellos”.

 

CALA: ¿Pensás que son el equipo mimado, por así decirlo, de la historia Calamar? Más que nada por cómo se logró el ascenso, porque fue algo heroíco.

GÓMEZ: Si, para mi si. Yo voy a la cancha y el que te conoce te saluda y casi que te reverencia. Para mi Platense va a seguir siendo mi casa.

 

CALA: Contame cómo fue defender sabiendo que en el arco propio había un joven arquero como De Virgilio

GÓMEZ: ¡¡¡Tuvo mucha suerte!!! (Risas). Era terrible, porque el equipo rival pateaba, la pelota pegaba en el palo y el pibe la agarraba. Tenía suerte, no quedaba otra. Nosotros lo aconsejábamos, estaban Juárez, Pilla que te paraban bien, te hablaban, al arquero le decían: “Quedate tranquilo que está todo bien”, con eso el pibe aprendía mucho y agarraba confianza.

 

CALA: ¿Cómo era Platense institución en aquella época?

GÓMEZ: Para mí, bien. Bien porque siempre cumplieron con lo que pudieron, pero cumplieron. Para mi Marino y Ginnani fueron dos grandes personas. Trataban de pagarte, no se comprometían en traer un jugador caro y que después no pudieran pagarte. Entonces siempre mantenían eso ellos.

 

CALA: En la época en la que jugaban ustedes, ¿se sentían más cómodos en la cancha de Platense o en la cancha de otros equipos?

GÓMEZ: Nooo, yo me sentía más cómodo en la cancha de Platense porque salía a jugar con todo, salía a jugar con la mentalidad de que no me iban a ganar. En otra cancha podés perder, pero en cancha de Platense tenés que ganar y jugando bien.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here