Con la acuciante necesidad de realizar una excelente campaña en un próximo torneo que no se sabe cómo y bajo qué organización se disputará, finalmente la dirigencia del Club Atlético Platense se ha decidido por contratar a un entrenador con “nombre”y trayectoria en el ascenso para tratar de encausar -ahora con cierta urgencia- el derrotero futbolístico del primer equipo. El “elegido” fue, finalmente, el Sr. Juan Carlos Kopriva, director técnico que viene de protagonizar muy buenas campañas en Estudiantes de Buenos Aires y en Colegiales más recientemente.

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Nacido en Resistencia, Provincia del Chaco, un 6 de Noviembre del año 1964, el “Vikingo” cuenta en su haber con una amplia trayectoria tanto como jugador como entrenador, mayoritariamente en el fútbol del ascenso de nuestro país y en el Perú, donde es considerado ídolo.

SU ETAPA COMO FUTBOLISTA

Curiosidades de aquellos años, Kopriva no realizó su formación futbolística en ninguna Institución. Comenzó a formar parte del plantel profesional del Deportivo Italiano allá por el lejano año 1983, debutando en el primer equipo un día antes de cumplir los 19 años en un partido disputado ante Gimnasia y Esgrima de La Plata.

Su primera etapa en el “ACIA” culminó en el primer semestre del año 1987, ya con el “Azzurro” jugando en Primera División tras la consecución del histórico título de la “B” Metropolitana en el año 1986. Su debut como jugador en la máxima categoría se produjo precisamente ante Platense un 17 de Agosto de aquel año, venciendo el “Calamar” por 1-0.

Tras el descenso de Italiano a la nueva “B” Nacional, Kopriva fue cedido a préstamo al Deportivo Cuenca ecuatoriano, donde jugó por espacio de la Temporada 1987/88. Se llevó de alló el sinsabor de haber sido hurtado durante el desarrollo de un partido por un jugador rival cuando éste le arrebató la cadenita de oro con la que el “Vikingo” habitualmente solía salir al campo de juego.

De regreso en Italiano, jugó por espacio de temporada y media (segundo semestre de 1988 a primer semestre de 1990) en su segundo ciclo en el Club, nuevamente en la “B” Nacional. Fue allí que surgió la posibilidad de emigrar nuevamente, esta vez hacia el fútbol peruano, incorporándose al poderoso Sporting Cristal, donde salió Campeón del Torneo Descentralizado 1991, disputando con dicho equipo además la Copa Libertadores de América.

En el segundo semestre del año 1992 comenzó su etapa chilena. Primero, su destino fue el Deportes La Serena, y luego el Everton de Viña del Mar. En ambas instituciones trasandinas jugó por espacio de una temporada y sus actuaciones dejaron buenos recuerdos en la afición.

Kopri 1Su última etapa en el fútbol incaico la cumplió en Alianza Lima, otro de los “Grandes” del Perú. Durante la Temporada 1994/95 se ganó el carácter de “ídolo” de la afición, recordándose aún aquel triste episodio en el que el jugador argentino nacionalizado paraguayo Jorge Amado Nunes lo golpeó en un encuentro entre el Alianza y el Universitario.

Con 32 años a cuestas, Kopriva decidió regresar a la Argentina para colaborar en el regreso de Italiano a la “B” Nacional, saliendo Campeón de la “B” Metropolitana. De esa manera completó su paso por la Institución que le permitió ser un profesional del fútbol tras defender su camiseta en 150 partidos, habiendo convertido 19 goles.

Su pulular por el fútbol de nuestro ascenso continuó en Los Andes (1996/97), Tigre (logró el ascenso a la “B” Nacional en la Temporada 1997/98 y jugó durante la primera mitad del año 1999) y All Boys (1999), retirándose finalmente en Racing de Montevideo en el año 2000, logrando el ascenso a la Primera División del Fútbol Uruguayo.

Momentos complicados

Kopri 2Jugando para Tigre le tocó atravesar como capitán de aquel equipo varios momentos complicados. En un partido disputado ante Estudiantes de Buenos Aires, los violentos simpatizantes con los que cuentan ambas instituciones decidieron asumir el violento protagonismo que nadie les reclama dentro del terreno de juego, invadiéndolo cuando aún los jugadores de ambos equipos se encontraban allí presentes. Kopriva se llevó de regalo la agresión de simpatizantes del “Pincha” de Caseros. ¡Quién iba a decir que algunos años después quizás esos mismos simpatizantes vibraron con la posibilidad de poder ascender a la “B” Nacional tras la excelente campaña que el “Vikingo” protagonizó como entrenador de aquel equipo!

Ya en la “B” Nacional, en el entretiempo de un partido ante Atlanta el entrenador del “Matador” de Victoria por aquel entonces, Alberto Pascutti, se anotició que el arquero Luis Ibarra (quien por aquel entonces era suplente y se encontraba licenciado por problemas personales) se había suicidado tras asesinar a su esposa, Yovana Rivero Vargas. Días antes, la mencionada había perdido un embarazo, e Ibarra -sumido en un estado absolutamente depresivo, que venía alimentándose con la pérdida de una propiedad que tenía en Potosí, Bolivia, tras un devastador terremoto-, decidió pedir permiso para ausentarse del partido ante Atlanta. Nadie podía suponer que semejante situación podía siquiera desencadernarse. Lo cierto es que con total entereza, Kopriva y sus compañeros salieron a disputar lo que quedaba del encuentro, sin poder contener las lágrimas colectivas tras la finalización del mismo.

Palmarés

Resumiendo, en su extensa campaña de 17 años como futbolista profesional, Juan Carlos Kopriva jugó un total de 321 partidos en 10 clubes distintos, habiendo marcado un total de 52 goles, un buen número para un mediocampista con dotes ofensivas. Cosechó un Campeonato de Primera División en Perú, dos Campeonatos de Primera “B” Metropolitana en nuestro país (uno de ellos, el último de la Divisional como segunda Categoría), y dos ascensos de Categoría (uno en nuestro país, otro en Uruguay)

KOPRIVA COMO ENTRENADOR

El “duelo” por el abandono de la práctica deportiva del fútbol como jugador no duró mucho. Tras su regreso del Uruguay, el Club Atlético Tigre le ofreció hacerse cargo de su equipo durante el Torneo de la “B” Nacional 2000/01. Debutó un 4 de Noviembre del año 2000, en un partido correspondiente a la Fecha N° 11 en la que Platense -en su estadio- dio cuenta por sobre los de Victoria por 2-1. Los resultados no fueron buenos, Tigre terminó en las posiciones del fondo de la tabla, cosechando el 33,3% de los puntos en juego.

Luego dirigió durante las primeras fechas del siguiente campeonato, logrando el mismo y magro porcentaje de efectividad. Así las cosas, su ciclo al frente de Tigre culminó el 4 de Octubre del 2001, en medio de una situación tirante con la dirigencia de aquella Entidad.

Tras unos meses sin trabajo, llegó el tiempo de su primer ciclo al frente de Sportivo Italiano, que por aquel entonces militaba en la Primera “B” Metropolitana. Asumió en Febrero del año 2003 para conducir a dicho equipo durante la Segunda Fase del Torneo “2002/03”, logrando la clasificación a los Cuartos de Final de la Promoción por un ascenso a la “B” Nacional (donde finalmente caería tras partidos de ida y vuelta ante All Boys, tras empatar de local y perder de visita) El “Tanque” logró sumar el 59,5% de los puntos.

Merced a la buena temporada en el “Azzurro”, Temperley le confió su plantel profesional para disputar la Temporada 2003/04 de la “B” Metropolitana. Su ciclo al frente del “Gasolero” duró poco, tras solamente lograr una victoria en nueve partidos. Renunció un 20 de Octubre del 2013 tras obtener su peor promedio de efectividad como Entrenador (22,2%).

Llegaría la hora de regresar a Sportivo Italiano. Muy buena fue la campaña realizada durante el Torneo “Apertura 2004” de la “B” Metropolitana en la que el “ACIA” terminaría ubicándose en tercera posición tras Tigre y Platense, obteniendo el 61,7% de los puntos disputados, pero en el “Clausura 2005” el rendimiento decaería, promediando la mitad de la tabla al momento en que la Dirigencia de aquella Institución le comunicara a medidados del mes de mayo de aquel año que dejaría de ser el Entrenador. Kopriva había sumado el 40,7% de los puntos en juego. Si bien la campaña no resultaba ser del todo mala, el “Vikingo” explicaría que las condiciones de trabajo con el plantel habían cambiado de manera drástica de unos meses a otros y que su despido se había efectivizado telefónicamente.

Sin embargo, la revancha en post de la obtención de buenos resultados se daría en la temporada siguiente en el recientemente ascendido Deportivo Merlo. La Dirgencia del “Charro” confió en sus servicios para dirigir a su equipo durante la Temporada 2006/07. Allí protagonizó una gran campaña, terminando en la cuarta posición y sentando las bases para el futuro ascenso que luego los del Oeste experimentarían hacia la “B” Nacional. Allí obtuvo el 54% de los puntos disputados.

Llegaría el tiempo de Brown de Adrogué, donde le tocó reemplazar a Nelson Agoglia. Dirigió desde la Fecha 20 del Torneo “2007/08” de la “B” Metropolitana hasta la Fecha 30 del “2008/09”, en el que fue reemplazado por Pablo Vicó. Su primer torneo fue muy bueno, perdiendo con Sportivo Italiano el reducido por el ascenso a la “B” Nacional. Ya en el siguiente torneo, los números no lo acompañaron de manera favorable y renunció tras la obtención del 51,1% de los puntos disputados en ese Club.

Barracas Central, su gran experiencia

Pareciera que hablar de procesos de medianos a largos plazos en el fútbol de ascenso suena a utopía. Pero ejemplos como el de Pablo Vicó nos enseñan que el respaldo cuando existe seriedad en el trabajo trae sus recompensas. A Kopriva le llegó esa posibilidad en Barracas Central, cuando asumió el desafío de dirigirlo desde la Fecha 35 del Torneo de la “C” de la Temporada 2008/09.

Esos cuatro partidos le sirvieron al “Vikingo” para saber dónde se encontraba parado en una divisional que nunca había transitado como jugador. Armó un equipo en silencio que contó con la implacable presencia goleadora del “Turco” Carlos Salom, y así logró vencer a Excursionistas en la gran final de la Divisional, logrando el ascenso a la “B” Metropolitana tras obtener el 64% de los puntos.

En su primera etapa en el “Guapo” estuvo hasta la Fecha 28 del Torneo 2011/12, y esto teniendo en cuenta que no solo logró dejar a Barracas bien instalado en la Divisional, sino que también lo tranformó en ese equipo duro, indigerible, que traía más de un dolor de cabeza a los Grandes que lo miraban como extrañeza mientras lo sufrían.

Sin embargo, fue tan buena su imágen que en poco tiempo tuvo que reemplazar al entrenador que lo había reemplazado a él, Javier Alonso, quien a pesar de haber salido campeón con Atlanta no lograba adentrarse dentro de la confianza de sus dirigidos. Los jugadores de Barracas dieron el mensaje: querían seguir siendo dirigidos por Kopriva, lo que habla un poco de la impronta que el “Vikingo” evidentemente logra dejar entre sus dirigidos.

Regresó a partir de la Fecha 12 del Torneo “2012/13, devolviendo a Barracas hacia el camino del protagonismo en la Divisional. Seguiría por el mismo hasta la Fecha 16 del siguiente campeonato, en el que renunció de manera definitiva.

A Barracas lo sacó campeón de una categoría y lo dejó definitivamente instalado en la otra. Hoy este equipo cuenta con un dirigente que aspira a hacerse del sillón que actualmente ocupa Luis Segura en la Asociación del Fútbol Argentino. Cabría preguntarse cuánto tuvo que ver en esto las perfomances alcanzadas por el “Guapo” bajo la dirección técnica de Juan Carlos Kopriva, quien allí dirigió un total de 156 partidos, habiendo obtenido el 48,9% de los puntos jugados.

Más aquí en el tiempo

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Tras medio año sin dirigir, Kopriva aceptó el desafío de regresar a la “C” para dirigir Argentino de Merlo. Formó un plantel con varios de sus ex dirigidos de Barracas Central, y estuvo allí durante las primeras 11 fechas del Torneo 2015. Si bien los resultados eran por el momento mediocres, la crisis desatada dentro de Estudiantes de Buenos Aires ante los malos resultados obtenidos por Fabián Anselmo al frente de aquel plantel no hicieron dudar ni por un momento a qué entrenador había que ir a buscar.

En buenos términos, Kopriva abandonó Argentino (tenía pactado por contrato la posibilidad de abandonar la Institución del Oeste ante la aparición de una posibilidad en una categoría superior) y asumió en Estudiantes, equipo con el que obtuvo un histórico porcentaje de efectividad del 72,7%. La campaña finalizó de manera indeseable cuando en la semifinal por el Reducido, y tras eliminar a Platense, sucumbió ante quien terminaría logrando el ascenso, su histórico rival, el Club Almagro. Kopriva logró triunfar en 21 de 33 presentaciones, y solamente cayó en tres ocasiones.

Finalmente, la historia con Colegiales es más fresca y conocida. Tras la gran remontada protagonizada con la conducción técnica de Juan José Serrizuela, el “Tricolor” tenía la difícil misión de lograr la permanencia en la Divisional. No solo lo consiguió, sino que durante muchas fechas fue puntero del Torneo, “aflojando” durante las últimas fechas (cuatro derrotas consecutivas) quizás por exigencia dirigencial. Casi el 60% de efectividad demostró nuevamente que capacidad al “Vikingo” no le falta a la hora de afrontar retos de diversos calibres.

Palmares como entrenador

Juan Carlos Kopriva suma un total de 395 partidos como entrenador a lo largo de 16 años de trayectoria, ya casi tan larga como la que tuvo como jugador. Obtuvo 158 victorias, 130 empates y 106 derrotas. Sus equipos convirtieron 474 goles y recibieron 366. Su porcentaje de efectividad ha sido del 51%.

PERFIL Y CONSIDERACIONES

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Nacido y criado en la Idea Futbolística Argentina Clásica (4-4-2), es un entrenador que trata de dotar a sus planteles de características pragmáticas y actitudinales.

Trata de contar en su plantel con jugadores que puedan crear fútbol. Puede adaptarse a las distintas necesidades, pero será muy difícil observar un equipo dirigido por el “Vikingo” que, al menos, “traicione” el esquema 4-4-2, más allá del tipo de elementos que disponga por líneas de juego.

Sobre su personalidad, existen sobradas muestras y testimonios que en ambos roles (entrenador y jugador) ha sido una persona respetada tanto por sus características técnicas como humanas. Cuenta con un perfil marcadamente ganador, no cuenta con descensos en su haber, como así tampoco equipos que ha dejado de dirigir en su momento -quizás tras abandonarlos por malas campañas- se han visto afectados por la acuciante problemática del descenso.

Ídolo en Perú, referente de la historia importante del Sportivo Italiano, también ha dejado grandes recuerdos en clubes como el Deportivo Merlo, Brown de Adrogué, Barracas Central, Estudiantes de Buenos Aires, y seguramente así lo hará en Colegiales. Logró clasificar a Sportivo Italiano a un Octogonal por la Promoción a la “B” Nacional, y en su siguiente ciclo un esforzado tercer puesto. Fue artífice de la base del “Charro” que luego lograría el ascenso a la “B” Nacional. También fue artífice del trabajo que luego puliría y perfeccionaría Pablo Vicó en Brown de Adrogué. Desde el fútbol contribuyó a sentar las bases del crecimiento de Barracas Central como potencia institucional de nuestro fútbol.

Así las cosas, resulta correcto resaltar que se trata de un entrenador más que interesante, al cual quizás hubo que haberle hecho una propuesta allí cuando promediaba el Transición 2014 y se encontraba sin trabajo. Sin lugar a dudas que hoy la realidad futbolística del “Calamar” otra hubiese sido si en su futuro estaba la posibilidad concreta de obtener el 65% de los puntos que disputó tanto con Estudiantes como con Colegiales.

Algunos han objetado su “identificación” con el Club Atlético Tigre, lo cual de ocurrir o no debería tenernos sin el más mínimo cuidado. De hecho, y para tranquilidad de muchos simpatizantes, Juan Carlos Korpiva es simpatizante del Club Chaco For Ever, y más allá de lo que algunos piensan, su etapa como jugador y entrenador en el “Matador” de Victoria fueron por demás problemáticas.

El Sr. Kopriva es un profesional hecho y derecho, y no quedan dudas que entregará todo lo que tiene en pos de lograr un resultado positivo con Platense. Después de todo, esa identificación de antipatía sobre un rival que en lo deportivo no resulta clásico debe comenzar y terminar dentro de los límites de aquellos que hacen de la violencia su forma de vida.

Así las cosas, quien ha redactado este informe observa con buenos ojos esta decisión y tratará de renovar las esperanzas en la consecución de resultados que resulten positivos, destacando que quizás el momento de Kopriva era otro pero que los resultados le darán la espalda necesaria para armar un plantel más económico pero rendidor que el actual.

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Desde este espacio, le damos la bienvenida al “Tanque” o al “Vikingo” (como mejor prefiera el lector) y le deseamos desde CALAMARES EN SU TINTA el mayor de los éxitos.

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