Platense apagó las luces tempranamente en este torneo de transición 2016, y las cosas no podrían haber salido peor. Desde lo futbolístico salió todo al revés, se armó un plantel que en los papeles era más que interesante, aunque había carencia de jugadores en algunas posiciones claves como los carrileros y arriba para inflar las redes ajenas.

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La vuelta de Rodríguez y Quiroga, la contratación de Lorefice, la presencia de Mastrolía bajo los tres palos, la continuidad de algunas piezas claves dándole segundas oportunidades a jugadores como Bustos, H.Vega y D.Vega… la apuesta por los juveniles que se estaban afianzando como Infante, Morgantini, Conicelli, Leguiza, Cabral. Todo era esperanza.

La cosa pintaba para bien, pero todo salió al revés… Lagunas por todas partes, lesiones y falta de adaptación física terminaron siendo factor común en estas casi 19 fechas. Incluso el mismo Mastrolía, figura excluyente de este plantel, estuvo lesionado gran parte del torneo. Ni el “Popi” ni el “Pato” rindieron en vistas de las expectativas que se había generado tras su retorno… poco de Daniel Vega, más bien sobre el final del torneo, pero lejos comparado con lo que “Trapo” está acostumbrado a darle a la marrón y blanca, y es cierto que la pelota tampoco le llegó a los pies con frecuencia.

Jonathan Bustos Arrancó con todo (como en el torneo pasado) y luego de una lesión de varios partidos no fue el mismo que en esas primeras fechas, Humberto Vega muy bajo de rendimiento, malos desempeños de los delanteros a los que la subcomisión de fútbol apostaba, como son los casos de Campozano, Volken (lesionado gran parte de este torneo) y Bianchi, que participó en menos encuentros de los que no fue convocado.

Incluso los juveniles de los que se esperaba una continuidad para afianzarse en primera, no lo lograron, ya sea por cuestiones personales o de los sucesivos DT que estuvieron al frente del plantel. Morgantini perdió la pulseada ante H.Vega y luego ante Darío Leguiza, que terminó siendo titular por dicha banda, lo mismo le pasó a Juan Infante, que fue reempalzado en varias ocasiones por Cabral, alternando partidos uno con otro sin poder lograr más de 3 consecutivos.

La zaga central también presentó problemas con Talamonti como el más afianzado, y luego Mattiuzzo que alternó titularidad entre lesiones y la aparición de un flojo Marcelo Barreña. Federico Briones que había terminado jugando el torneo pasado, casi no tuvo presencias en este certamen, y ni hablar de Markunas, de tan solo 3 partidos jugados. El otro central que rindió bastante en los partidos que jugó (considerando que debutó en este 2016) fue Gabriel Mannino, pero que también alternó titularidad con llamativas ausencias de convocatorias, así de un partido a otro… y de esta forma es muy difícil de consolidarse, no solo futbolística sino mentalmente.

En el medio campo hubo un exceso de volantes creativos que no rindieron, dato llamativo dado que en temporadas anteriores se carecía de jugadores en dicha posición en los planteles en los que por ejemplo jugaba Juan Olivares, cuya ausencia era difícil de subsanar. En contraposición, en lo que a la contención se refiere, el “Calamar” solo contaba con la presencia de Lorefice y de Chmil, quién jugó el encuentro inicial, y luego no fue ni al banco con Brandoni, siendo titular en el pasado encuentro ante Altanta, volviendo a estar en el once inicial hace pocas fechas tras la lesión de Miguel Conicelli, que tuvo un par de presencias desde el arranque, con un juego prometedor, en los que Platense logró la victoria; sin embargo una lesión lo mantendría marginado de los últimos cotejos.

En cuanto a los resultados, si vemos el fixture Platense ha perdido partidos incomprensibles e inadmisibles como el 1-3 ante UAI Urquiza, cayó ante todos los que hoy están peleando el torneo como Flandria, Colegiales y Atlanta, estos últimos dos en casa. Además ha perdido el tiempo en las primeras jornadas con cuatro empates sin goles en las siete primeras fechas, tres de ellos como local ante rivales como San Telmo o Talleres RE (recién ascendidos de Primera C). Así era más que irrisorio pensar en campeonar, por más azar o viento a favor que se tenga…

En definitiva, en Vicente López todo fue tropezar, levantarse y volver a tropezar, e incluso muchas veces con la misma piedra. Incluso la misma subcomisión a cargo del fútbol, fue la que se ocupó en el mes de mayo de salir a buscar un consenso a partir de la formación de un consejo, para enderezar algunas cuestiones referidas al armado del próximo plantel, admitiendo en cierta forma un fracaso duro de sobrellevar desde el armado del equipo y las decisiones tomadas. Desafortunadamente, aún no hay avances al respecto, y por el contrario, hay divisiones con las diferentes agrupaciones…

Así estamos hoy… como el gobierno y la mayoría de los argentinos, el hincha “Calamar” se encuentra esperando el segundo semestre, pero quiere empezar a ver inmediatamente los resultados del mencionado Consejo de Fútbol, mediante acciones rápidas y proactivas, porque otro fracaso sería ya irremontable… aunque no hay que olvidarse tampoco, en este combo de complicaciones, que como frutilla del postre habrá elecciones en diciembre, con un torneo que ya estará en marcha, acortando aún más la brecha de tiempo disponible para trabajar y sacar a Platense de este pozo ciego.

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