A pesar de haber tenido un primer tiempo sin mayor sobresalto que aquella media chilena que practicara Fernández Silva tras un centro de Presedo y de haber descolgado un centro en el minuto 39 de la primera etapa, en el complemento nuevamente volvió a aparecer la monumental figura del “Mono” Ezequiel Mastrolía bajo los tres palos del arco que da su espalda a la Tribuna “Roberto Goyeneche”.

A not

Es que el arquero “Calamar” ratificó su excelente momento personal deteniendo un penal ejecutado por Andrés Vombergar, goleador de Fénix, en el minuto 15 de la segunda etapa. Su rápida reacción tras la contención le posibilitó achicarle el ángulo de remate al jugador Presedo, que capturó el rebote y definió apurado hacia cualquier parte.

Tres minutos después volvió a mostrar concentración cuando tras un desborde de Laureiro atrapó el rebote que había dejado Mattiuzzo peligrosamente cerca del punto penal. En el minuto 25 se anticipó como si fuera un jugador de campo a la presencia de Presedo sobre el lateral derecho del ataque de la visita, y en el minuto 45 descolgó otro centro peligroso con total autoridad.

A pesar que existieron compañeros de campo que realizaron una muy buena tarea, mi humilde entender de este maravilloso juego que es el fútbol me lleva a elegir nuevamente a Ezequiel Mastrolía como el jugador “Calamar” destacado de la jornada, mereciendo una calificación de 8 (ocho) puntos por no haber fallado en el momento que más lo necesitaba el equipo, cerrando nuevamente su arco (cinco de seis partidos que no recibe goles en su valla)

BONUS TRACK

1238985_595520033938140_1549624053105946597_nSeguramente de no haber existido ese penal, otros jugadores hubiesen destacado por encima de la figura del “1”. Porque lo hecho por Nicolás Morgantini y nuevamente Fernando Lorefice fue de un muy alto nivel.

El lateral derecho protagonizó uno de sus mejores partidos con esta camiseta. Siempre a pie firme, se proyectó con decisión al ataque, lanzando centros hirientes y hasta complicando con uno que se cerró sobre el palo izquierdo al arquero de la visita, Mariano Mittelman. Cortó mucho el circuito de juego de Fénix por su andarivel, que justamente fue el menos explotado de los dirigidos por el Sr. Atilio Svampa.

Y de Lorefice, bueno, repetimos lo que se viene comentando acerca de su generoso despliegue, de su claridad para abrir el juego, de su entrega y posicionamiento en cuanto a lo táctico. Si bien se nota que liberado de otro compañero fijo en su tarea de volante central se siente mejor, uno lamenta que los jugadores con los que suele rodearlo Brandoni para realizar la tarea de contención no terminen de encajar dentro de su acostumbrado y equilibrado nivel, lo que lo lleva a terminar prácticamente agotado cada encuentro por el largo recorrido que tiene que hacer del terreno de juego.

Ambos jugadores merecen ser también destacados e insisto con la idea que cualquiera de ellos hubiese sido el elegido a figura de Platense del partido ante Fénix de no haber mediado lo realizado, una vez más, por Mastrolía con una de sus especialidades: la detención de los tiros desde el punto penal.

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