Ha llegado el tiempo de hacerle justicia a un jugador que por su función no suele destacarse, puesto que lo suyo se encuentra relacionado más con el sacrificio y con el equilibrio del funcionamiento del equipo más bien que con lo defensivo para evitar que al arquero le conviertan, o bien con lo ofensivo para tratar de llegar con chances netas de concretar un gol.Pero ante el Deportivo Español, lo hecho por el capitán Fernando Lorefice ha sido de nivel superlativo.

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Siempre aportó claridad y criterio a la hora de jugar con y sin el balón. Buenos cambios de frente, un adecuado posicionamiento para hacer el recorrido horizontal del centro del terreno y esas apariciones con su sello distintivo de futbolista formado en un club grande de Primera División hicieron que el rival tuviese que preocuparse por salir con pelotazo desde el fondo o bien desde los laterales, puesto que por el círculo central dicha evolución fue prácticamente imposible.

A la tarea de un cinco “clásico” debió sumársele además el hecho de evolucionar hacia el frente de ataque. Fue así que en el minuto 25 de la primera etapa se permitió rematar al arco aunque de manera débil y desviada, mientras que en la finalización del partido y cuando la voluntad se imponía por sobre las fuerzas físicas, utilizó todas las variaciones de su caja de cambios para protagonizar una escalada junto al “Pato” Rodríguez, con quien construyó “de primera” una hermosa pared, acción que terminaría con un remate cruzado que se iría apenas desviado por el segundo palo del arquero Correa.

Quizás esta última jugada hubiese sido el broche de oro para un partido más que interesante. Por lo expuesto, Fernando Lorefice sigue transformándose partido a partido en el “Cinco Patrón” que todo equipo con aspiraciones a cosas importantes necesita contar. La calificación de este humilde analista para el mencionado futbolista es de un 7 (siete).

BONUS TRACK

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En el “Universo Calamar” no tardarán en llegar las “memes” para con su persona. Es que Ezequiel Mastrolía no solo evita goles: también los hace hacer. Y a Campozano, ni más ni menos.

Terrible el pelotazo que le mete desde prácticamente su área penal, frontal, profundo, de esos que duelen, que provocan la indecisión de las líneas de centrales, bien leído por la “Pantera”, que la deja picar ante la irresoluta salida del arquero Correa, ganándole en el anticipo, cabezazo que con lentitud y paciencia se fue colocando pique mediante detrás de la línea de gol.

Vaya nuevamente el reconocimiento para el arquero “Marrón”, quien solamente recibió un solo gol en 450 minutos de juego, y para el delantero, que a pesar de su tosquedad demuestra una inquebrantable voluntad y una excelente preparación física. Hoy ambos tuvieron su premio.

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