El Marrón no empezó de la mejor manera este torneo; y sin dudas tendrá que trabajar mucho para revertir las pálidas imágenes dadas en estos dos primeros encuentros. Pero al terminar el encuentro ante el “Candombero”, en la cabeza del DT ronda la misma pregunta que cuando Di Bastiano marcaba el final ante Talleres… ¿En qué está en falta este equipo?¿En donde faltan y en donde sobran jugadores? Y por último, lo más importante ¿Qué jugadores pueden prestarse al mejor sistema para poder cambiar?

A 79

Brandoni apostó fuerte, y me animaría a decir que subió la apuesta de un partido a otro. Poner una formación 4-1-4-1 cuando se ataca, y luego tratar de relevar a la hora de defender con un 4-3-2-1 es sumar unos puntitos en lo que a “arriesgar” se refiere… o por lo menos en la teoría. Pero con el transcurrir de los minutos el equipo encontró defectos y un desorden muy similar al mostrado frente al equipo de Remedios de Escalada el pasado viernes. No logró poder asociar a sus figuras, no tuvo en ninguno de los costados los carrileros típicos que desborden hacia la última línea, no encontró un eje de juego vertical con pelota al piso, y siempre dependió de alguna individualidad / genialidad de sus figuras. Las más claras fueron cortesía de grandes jugadas de Quiroga o pisadas de Jonatan Bustos (lo poco que estuvo en cancha).

Platense suma nombres importantes en la generación de juego, arriesga con un solo 5 (Lorefice) pero acumula gente en el medio que hasta se estorban entre ellos en cierta forma. Molina Fariña nunca supo cómo pararse en el campo de juego, intentó dar una mano en defensa e incluso llegó a jugar de lateral defensivo por derecha cuando salió Humberto Vega, pero no estaba claro su rol dentro del esquema. El “patito” Rodríguez tenía que tomar el balón en campo propio porque era la primera opción de pase de Lorefice, pero una vez que entraba en contacto con la pelota, sus compañeros estaban lejos, y las opciones quedaban muy largas para encontrar una asociación. Lo mismo le pasó a Quiroga, ya que ningún compañero se le acercaba y terminaba abusando de la individualidad.

Y cuando las cosas no salen bien arriba, se padecen en defensa. Ya que a pesar del gran partido que tuvo Fernando Lorefice, San Telmo logró desbordar a las espaldas de Infante y de Humberto Vega, para llegar, pisar el área y tirar centros por bajo en reiteradas ocasiones. Maximiliano Badell tuvo una chance inmejorable producto de una jugada de este tipo… Y es que a esto te lleva el planteo cuando arriesgás y atacás con mucha gente solo por el hecho de tener la posesión y el dominio del campo, pensando que con eso alcanza.

Quizás sea hora de definirse por un esquema, ya habiendo probado ambos. Obviamente será “Palito” el que decida si vuelve al doble 5 o si le gustó más el rol desempeñado por este nuevo planteo mostrado el domingo por la noche. Recién ahí, ante la decisión en firme, será cuestión de ver si efectivamente, de definirse por el primer esquema, Chmil-Lorefice sea la mejor opción, o si es la hora de foguear a Conicelli o Domínguez en primera. En caso de jugar con un solo volante de contención, la duda pasará por ver que hay en el plantel para las funciones de carrileros. Desde mi punto de vista, hoy Platense tiene un exceso de volantes de creación casi superponiéndose en sus roles. Tanto Bustos, como Quiroga y el mismo Rodríguez pueden desempeñar la función de enganche o volante suelto, pero ninguno de ellos tiene como punto fuerte picar por las bandas y desbordar.

No es fácil, pero hay que entender que por más nombres que se pongan en la cancha, si el esquema no es el apropiado para desenvolver el futbol, entonces hay que “hacer sacrificios” para buscar y encontrar el balance adecuado que fortalezca el juego.