Casi en silencio, pidiendo como permiso, injusto y distante con aquella historia de esos goles que alimentaron nuestra expectativa del tan ansiado regreso a Primera División en el ya muy lejano año 2007, el «Pela» Santiago Bianchi regresa al Club de sus amores, a su Barrio, para formar parte de un plantel que intentará en 20 fechas obtener el único ascenso de categoría que ofrecerá el Torneo Transición 2016 de la Primera Divisional «B» Metropolitana.

Bianchi

Por Juan Pablo Cuello Morales

HISTORIAL

Santiago Agustín Bianchi Paredes nació en la Ciudad de Buenos Aires un 29 de Septiembre de 1983. Mide 1.76 metros, pesa 75 kilogramos, es delantero y maneja ambos perfiles. Es, además, hermano de otro ex futbolista -también «Calamar»- Adrián Alberto Bianchi, quien jugara en Platense durante el Torneo 1992/93 en Primera División tras pasos anteriores por Ferro Carril Oeste y Vélez Sársfield.
Santiago dio sus primeros pasos con la pelota a los siete años en la Escuela de Fútbol dirigida por el Sr. Juan Carlos Prycodko, ex futbolista oriundo de Coghlan que jugara en clubes tales como Defensores de Belgrano, Ferro Carril Oeste, Racing Club, Gimnasia y Esgrima de Jujuy y Boca de Bariloche. Prycodko dirigía dicha escuelita en el Parque Luis María Saavedra tras su temprando retiro a principios de los años noventa, tras frustrarse un último intento de incorporarse precisamente al Platense de José Manuel Ramos Delgado. De hecho, era habitual que chicos surgidos de esa Institución terminaran probándose en el «Calamar». Así fue el caso de Santiago, quien con 11 años comenzó su formación Juvenil en el «Marrón».

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Bianchi festejando su gol en La Bombonera.

A través de un cuñado, se consiguió una prueba en Vélez Sársfield, incorporándose al Club en donde había jugado su hermano el «Loco» Adrián con 16 años, edad de Quinta División, en el año 1999.
Precisamente para aquella época, Santiago había logrado probarse en el Génoa italiano, practicando incluso con el primer equipo.

Ya en Vélez, su debut se produjo el 29 de Junio de 2003, cuando Carlos Ischia dispuso su ingreso al terreno de juego en el minuto 78 en lugar de Cristian Bardaro, en un partido en el que «El Fortín» perdió de local 0-1 ante el Estudiantes del Dr. Carlos Salvador Bilardo.

Sus primeros partidos en Vélez fueron positivos, sumando 5 goles en 28 encuentros, recordándose uno ante Boca Juniors en la «Bombonera» de manera particular. Finalizando el año 2004, su nombre sonó nuevamente para incorporarse al Génoa, equipo que militaba en la Serie «B» del Calcio y donde jugaban los argentinos Lucas Rimoldi y Diego Milito.

Lamentablemente, una seria lesión en una de sus rodillas detuvo su ascendente carrera. Santiago no volvió a recuperar aquel nivel tras su regreso, y fue cedido a préstamo a Quilmes Athletic Club, donde fue dirigido por Carlos Aimar. Solamente pudo ser suplente en 4 partidos.

De regreso al «Fortín», no era tenido en cuenta y era intención de aquella Institución cederlo a préstamo a otra. Su nombre sonó para emigrar a España, más precisamente al Mérida, y también lo requería Gustavo Quinteros para San Martín de San Juan, pero nuevamente problemas en una rodilla hicieron desistir al actual entrenador del seleccionado ecuatoriano de su incorporación. Finalmente, Bianchi comenzaría su derrotero por el extranjero aceptando un préstamo para jugar en la altura boliviana, defendiendo los colores del Oriente Petrolero, donde jugó 12 partidos marcando 3 goles.

De regreso al país, se sumó a Tiro Federal de Rosario, equipo que militaba en la «B» Nacional. Fueron 13 partidos y 2 goles durante el segundo semestre del 2006.

Platense, Club del cual es confeso simpatizante, lo sumó para tratar de luchar el ascenso a Primera División durante el primer semestre del 2007. 14 partidos y 6 goles, muy recordados los dos ante Huracán en Parque de los Patricios en lo que significó el último enfrentamiento entre ambos equipos, como así también la faena ante Atlético de Rafaela en la semifinal del Reducido cuando los locales ya festejaban el pase a la final con fuegos artificiales.

Finalmente, el ascenso no se dio. El «Calamar» quedó en el camino con Tigre, y Bianchi volvió a emigrar, esta vez a España, donde se sumó al Pontevedra Club de Fútbol del ascenso ibérico. Allí jugó la Copa del Rey durante el segundo semestre del 2007, recordándose un partido ante el Valencia. Luego fue cedido al Real Murcia «B», de la tercera división, equipo con el que logró el ascenso marcando 5 goles durante el primer semestre del 2008.

En España se lo recuerdo con cariño aún hasta el día de la fecha, y al menos en Pontevedra se menciona que debió haber contado con más oportunidades que las que tuvo para jugar.

De regreso en la Argentina, fichó para Atlanta, marcando de esta manera su primera experiencia en la «B» Metropolitana durante la Temporada 2008/09. En el «Bohemio» jugó 34 partidos, marcando 5 goles. Fue dirigido por Rubén Agüero.

Nuevamente llegó el momento de emigrar, esta vez a Ecuador, donde jugó en el Olmedo, que se encontraba en segunda división. Fueron 9 partidos sin goles y una amonestación durante lo que restaba del año 2009.

El primer semestre del 2010 lo encontró depositado nuevamente en el «Viejo Continente». Defendió los colores del Aias Salamina de la segunda división griega. Jugó un total de 4 partidos y 3 goles. Cruzando el mar, se incorporó para la segunda mitad del año a la Societate Sportiva Sambenedettense, equipo adriatense de la Quinta División itálica (Serie D), donde jugó 4 partidos y marcó un gol.

En el 2011 regresó a América del Sur, y se incorporó al Mixto Esporte Clube, una de las Instituciones más populares del Mato Grosso. Problemas migratorios hicieron que su debut se dilatara, jugando tanto en el Estadual como en la Cuarta División nacional junto a otros argentinos tales como el ex Independiente Enzo Bruno y el ex Ferro Juan Sosa.

En el primer semestre del 2012 se mudó a Chile, jugando en segunda división para el Everton de Viña del Mar un total de 7 partidos. No sumó goles, sí una amonestación y otra expulsión en un total de 314 partidos bajo las ordenes de Marco Antonio Figueroa. Antes de eso, cuando finalizaba el 2011, se probó en China y estuvo a punto de desembarcar en el Felda United Football Club de Malasia, pero no quedó.
Su última experiencia internacional se produjo nuevamente en Bolivia, donde jugó en la segunda categoría en el Petrolero de Yacuiba un total de 3 partidos, siendo amonestado en una oportunidad.

DE REGRESO AL METROPOLITANO

Definitivamente instalado en el país, quizás también con el objeto de poder finalizar sus estudios universitarios en Buenos Aires, Santiago siguió ligado al fútbol jugando para Trsitán Suárez, equipo en el que participó durante el primer semestre del año 2013 bajo las ordenes de Eduardo Pizzo. Allí, Bianchi participó en 16 partidos, jugando 840 minutos, siendo titular sin reemplazo en 3 ocasiones, con reemplazo en 5 oportunidades, ingresando como sustituto en 8 juegos. Casualmente, fue expulsado en el partido debut por Gastón Meineri el 4 de Febrero, en un encuentro que terminó empatado en 0 ante Villa Dálmine en Campana. No marcó goles para el «Lechero».

Buenos Aires 15 de Febrero 2014.Fénix vs Tristán Suárez

A partir del segundo semestre del 2013 se sumó a Fénix, recientemente ascendido a la Divisional. Jugó allí hasta el pasado Torneo 2015 un total de 37 partidos, logrando marcar 6 goles, el último de ellos el 6 de Septiembre de 2014 en una victoria local ante Brown de Adrogué por 2-1.

Bianchi fue uno de los elementos más importantes del «Transición 2014», participando en 15 de los 20 juegos de aquel campeonato, tras participar en 19 de los 42 encuentros del «2013/14» donde logró marcar 4 goles. Lamentablemente, durante la última temporada sendas lesiones lo marginaron durante gran parte del Campeonato, solamente jugando 178 minutos y encontrándose a disposición en 11 de 42 partidos (el 26% del Torneo)

EL TIRO DEL FINAL

Queda claro que el amor propio por los colores tratarán de imprimirle a la etapa final de su carrera un tinte de gesta heroica en caso de lograr el ascenso que en su momento se le negó en el 2007 una categoría más arriba. Sabe que será suplente, que intentará arrebatarle un lugar en el banco muy probablemente a Campozano en caso que algún delantero importante no llegue a eclipsar las posibilidades de Daniel Vega, pero esto es fútbol y nada está dicho. Condiciones le sobran. La memoria se encuentra intacta. El asunto será observar cuánto responderá su físico.

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