Sebastián Lamacchia dejó de ser jugador de Platense por no llegar a un acuerdo con la dirigencia. Es por eso, que el Calamar sumó a su novena baja para el 2016. Además, algunos arreglaron su continuidad, siguen llegando refuerzos y otros están negociando. Días claves antes de retomar los entrenamientos.

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«Pocos y buenos». Esa fue la frase que sostuvieron varios integrantes de la Subcomisión de Fútbol de Platense, en referencia a los refuerzos una vez terminado el campeonato pasado. Hasta el día de hoy, la gran mayoría de las caras nuevas entusiasman. Sin embargo, todavía faltan un par de delanteros y habrá que ver si se irá en busca de ocupar los lugares de dos fichas que eran importantes para Jorge Brandoni y no seguirán; Pablo Miranda y Sebastián Lamacchia.

Todavía a la espera del arribo de Patricio Rodríguez (falta hacer la revisación médica), en el Calamar hay seis caras nuevas confirmadas. Aún así, el punto flaco sigue siendo la delantera. La llegada de Ricardo Vera fue un refuerzo importante pero no representa una referencia para el área. Ese «9» es la mayor obsesión de la dirigencia y por eso lo intentarán cerrar si es posible antes del cuatro de enero y sino del siete (día en el que arranca la pretemporada). En cuanto a nombres trascendió el de Marcos Pirchio (que pidió una suma exagerada) y la eterna novela de Juan Martín que fue cerrada por el propio Brandoni, al decir:»No vamos a hipotecar al club por un jugador».

Por otra parte, el terreno de las renovaciones se sacudió este miércoles cuando Lamacchia rechazó la oferta que le hizo el club y pidió una suma que no está acorde a las pretensiones de Platense. La ida del central representa un problema para Brandoni, ya que quería contar con él, al igual que con Miranda. Del resto, hay que decir que Ezequiel Mastrolía ya renovó y Walter Ortíz está cerca. Jonathan Bustos, quien debe volver a Huracán (en donde dicen que lo utilizarían), todavía no fue descartado ya que harán el intento para que siga. Lo mismo pasa con Maximiliano Ferreira, quien llegó a préstamo de la UAI.

El panorama es parejo. Nueve bajas y seis altas, a la espera de que sean mínimo ocho (si se suman Rodríguez y el «9»). El 2015 va dejando paso al año entrante, en donde el Marrón volverá a juntarse para trabajar a partir del cuatro de enero en Vicente López y desde el siete en Mar del Plata. Año con responsabilidades, en donde Platense deberá volver a ser protagonista en un torneo corto donde triunfará el que se asemeje a la regularidad y el que físicamente aguante el trajín de la competencia.

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