Platense se caracteriza por ser un Club que de torneo a torneo libera y contrata muchos futbolistas. Esta realidad ha sido atendida desde la actual Comisión de Fútbol y se pretende trabajar con un plantel para el 2016 que apele a la continuidad de quienes pueden seguir aportando cosas y el refuerzo de pocos pero sustanciosos valores. 

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Por Juan Pablo Cuello Morales

Si uno recuerdo lo hecho en el 2015, debe decirse que la mayoría de los jugadores incorporados no fueron utilizados durante la mayor parte del torneo, aún sumando en la proporción correspondiente el desempeño de aquellos que llegaron a mitad de temporada.

Tan solamente Sebastián Lamacchia (88% del torneo), Pablo Miranda (73,7%), Diego Romero (64,5%), Ezequiel Mastrolía (62,8%) y Leonardo Morales (60,5%) fueron las incorporaciones que lograron estar presente dentro del terreno de juego en más de la mitad de los minutos jugados. Maximiliano Ferreira, Jonatan Bustos, Walter Alcaraz, Ricardo Chavarri, Lautaro Fernández, Christian Segobia y Juan Manuel Lungarzo jugaron menos del 50% del certámen, y a ellos sumamos a Cristian Peláez (49,1%) y a Cristian Campozano (37,5%), quienes tampoco fueron utilizados en su mayor parte como titulares.

En lo que respecta estrictamente a rendimientos, se destacan curiosidades en las estadísticas. Platense fue un equipo mayormente correcto dentro del terreno de juego. Sumo 90 amonestaciones, a razón de 2 por partido, y le expulsaron 9 jugadores. En este último punto llama la atención que 4 de esas 9 tarjetas rojas le fueron sacadas en partes iguales a dos jugadores de características ofensivas: Diego Romero y Walter Ortíz.Los jugadores más amonestados han sido Sebastián Lamacchia y Emiliano Gianunzio, quienes recibieron 9 disciplinas.

Sin lugar a dudas que la creación de juego fue el gran déficit táctico de este plantel. Prueba de ello lo constituyen que dos de los tres jugadores que arrancaron los partidos como titulares siendo reemplazados a lo largo de los mismos hayan sido responsables del armado o del “enganche”. Diego Romero fue sutituido en 17 ocasiones, en tanto que Ortíz lo fue en 13 oportunidades. En el tercer lugar se anotó otro de los que no rindió de acuerdo a las expectativas que su nombre y cualidades despierta: Daniel Vega fue reemplazado en 12 juegos.

Ricardo Chavarri, sin lugar a dudas, fue uno de los refuerzos más resistidos, sino el más. Aún quedaba fresca en la memoria su penoso anterior paso por la Institución, pero Alfaro insistía en el conocimiento que tenía del jugador por haberlo dirigido en el extranjero y convenció de su contratación. Chavarri volvió a ser aquel jugador irregular que todos conocimos, y de hecho esta segunda etapa se caracterizó por pocos minutos en terreno de juego, la mayoría de ellos ingresado como suplente. Fue el jugador que más veces saltó al terreno de juego como sustituto de un compañero desde el banco, con 16 ingresos. Le siguieron el juvenil Agustín Palavecino con 11 ingresos, y los irregulares Jonatan Bustos y Cristian Campozano con 10.

Para finalizar con esta sección, otro de los refuerzos cuestionados fue, sin dudas, Walter Alcaraz. Otro “recomendado” de Alfaro, venía de jugar en el “Federal B” y su falta de forma fue el motivo de sorna de propios y extraños. Pocas veces logró ser titular, y porta el dudoso honor de ser el jugador de campo que más veces fue suplente sin ingresar al terreno de juego (en 18 ocasiones)

LOS EQUIPOS
JugadoresCuando uno analiza la estadística, la falta de continuidad de procesos se refleja así también cuando intenta armar un equipo de la primera rueda con quienes jugaron más minutos, otro de la segunda rueda con la misma característica, y uno final que incluya todo el torneo.

En la primera rueda, los once nombres que más jugaron formarían un esquema “4-5-1” dentro del terreno de juego, aquel que -por ejemplo- utilizó Alfaro en el segundo partido de la temporada cuando decidió aplicase una severa dósis de pragmatismo tras la “lírica” derrota ante Almirante en el debut. Así encontramos que dicho equipo se encontraría conformado por: Mastrolía (1890 MJ); H.Vega (1610 MJ), Lamacchia (1620 MJ), Gómez (1576 MJ) e Infante (1254 MJ); Romero (1320 MJ), Ferreira (1352 MJ), Gianunzio (1750 MJ), Morales (840 MJ) y Ortíz (1206 MJ); Miranda (1440 MJ). Al banco hubiesen ido: Desábato (SMJ), Alcaraz (581 MJ), Nadal (650 MJ), Palavecino (493 MJ), Bustos (750 MJ), Chavarri (536 MJ) y D.Vega (769 MJ).

En la segunda rueda, los once nombres que más jugaron hubiesen formado otro esquema, más clásico, el tradicional “4-4-2”. Ese equipo se conformaría por: Desábato (1440 MJ); H.Vega (973 MJ), Lamacchia (1786 MJ), Briones (1142 MJ) e Infante (1170 MJ); Romero (1175 MJ), Gianunzio (1302 MJ), Morales (1501 MJ) y Ortíz (1288 MJ); D.Vega (1282 MJ) y Miranda (1411 MJ). Al banco hubiesen ido: Mastrolía (540 MJ); Peláez (973 MJ), Alcaraz (720 MJ), Palavecino (764 MJ), Bustos (880 MJ), Kuszko (510 MJ) y Campozano (742 MJ).

Para finalizar con esta sección, si armamos el equipo definitivo de los que más jugaron, el dibujo táctico vuelve a mutar a un extraño “3-5-2”, más cercano a aquel primer dibujo utilizado por Alfaro en su debut. Los que jugarían serían: Mastrolía (2430 MJ); H.Vega (2597 MJ), Lamacchia (3406 MJ) e Infante (2424 MJ); Romero (2495 MJ), Ferreira (1722 MJ), Gianunzio (3052 MJ), Morales (2341 MJ) y Ortíz (2534 MJ); Miranda (2851 MJ) y D.Vega (2051 MJ). Los suplentes serían: Desábato (1440 MJ), Gómez (1576 MJ), Alcaraz (1301 MJ), Briones (1169 MJ), Nadal (1063 MJ), Palavecino (1257 MJ) y Bustos (1630 MJ).

Llama la atención notar que entre los suplentes de este último equipo figuran tres defensores y ningún delantero. Quizás esto hable de la falta de recursos ofensivos de recambio con los que contó este plantel.

LO QUE VENDRÁ

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Queda comprendido que quienes no seguirán en el club con casi total seguridad serán los jugadores Walter Alcaraz, Hernán Mattiuzzo, Ivan Nadal, Humberto Vega, Emiliano Gianunzio, Leonardo Morales, Diego Romero y Ricardo Chavarri. Jonatan Bustos y Leandro Kuszko son del gusto de Jorge Brandoni, pero Huracán tendría otras intenciones con ellos (se menciona un corrillo que indica que podrían ser cedidos a préstamo a otra institución de la divisional que se alimentará de jugadores de aquel Club que no son tenidos en cuenta para el plantel de Primera División). Diego Molina Fariña es otro de los jugadores “rehabilitados” por “Palito” pero no conforma su continuidad en el seno dirigencial.

En materia de continuidades, se descuenta que el plantel de arqueros será el mismo (al menos que exista alguna oferta por Mastrolía) Por tanto, Mastrolía, Desábato, Ugolini y Felker sería el cuarteto de goleros que trabajaría el Transición 2016.

La intención es contar con la continuidad de Lamacchia en defensa, a quien se le acoplaría un defensor de jerarquía para la divisional. Cristian Peláez cuenta con contrato vigente. A ellos se le sumará Federico Briones. Estos tres más el refuerzo serían los dos jugadores por puesto en materia defensiva, a quienes podría sumarse un par de juveniles a necesidad (uno de ellos Stephan Ruggeri, el hijo del ex campeón mundial).

En las bandas ya anticipó Antonio Ugolini, miembro de la nueva Comisión de Fútbol, que se trabajará con los chicos que son del Club tales como Nicolás Morgantini, Juan Infante, Cabral, Leguiza y Mannino, a quienes podrá reforzar eventualmente Maximiliano Ferreira, jugador que se pretende retener.

En el mediocampo es donde se dan las mayores necesidades. El plantel se quedará acéfalo de volantes tanto de contención como creativos y ofensivos, más allá de las presencias de los juveniles Agustín Palavecino, Miguel Conicelli, Emiliano Villarreal y Cristian Zarco. A Walter Ortíz se le vence el contrato y es uno de los jugadores que intentará venderse. Podría llegar una oferta por Palavecino también, habida cuenta que el chico ya ha tenido pruebas en equipos del exterior (Inglaterra) y es primo de Erik Lamela. Por tanto, se entiende que aquí se trabajará para incorporar al menos dos volantes centrales y dos ofensivos.

En materia ofensiva, Daniel Vega y Cristian Campozano son quienes cuentan con contrato vigente hasta junio del año entrante. Se intentará retener a Pablo Miranda y se seguirá trabajando con los juveniles Lugli y Lucero. Se cree que se tratará de incorporar otro delantero jerárquico que permita el juego de competencias entre los ya existentes.

CONSIDERACIONES FINALES
El próximo plantel muy probablemente será trabajado por un cuerpo técnico experimentado. La continuidad de Brandoni no suena descabellada puesto que conoce a intimidad al plantel 2015, sabiendo con quién puede seguir contando y con quién no, y conoce a los juveniles con los que ha trabajado en Reserva, a los cuales puede potenciar. Se intentará trabajar con un presupuesto acorde, posible, cumplible, lo que debería redundar en una tranquilidad en el trabajo de entrenadores y jugadores que se ha perdido desde el Transición 2014.

Se tratará de incorporar poco pero bueno, y se tratará de dar el golpe en lo que seguramente será un nuevo torneo corto que deparará tan solamente un ascenso a la “B” Nacional, poco premio para las instituciones del ascenso, que terminan pagando el desaguisado de la readecuación del torneo de 30 equipos de Primera División.

Así las cosas, con la paciencia extinguida del simpatizante, pero con la certeza que “a priori” las palabras vertidas en nuestro programa de radio por Antonio Ugolini despiertan atención en el hecho de saber que la dirigencia se encuentra trabajando desde este mismo momento para la conformación de presupuesto, cuerpo técnico y plantel antes de que las campanadas de las Fiestas comiencen a sonar (algo normal en el resto de las instituciones pero poco frecuente en nuestro club), quiero encender una tibia luz de esperanza sobre lo que se viene haciendo. Ojalá Dios quiera ponerse de nuestro lado al menos una vez y ayudar para que la pelota también comience a entrar en el arco contrario y el objetivo del ascenso se concrete. Ojalá se de.