Platense volvió a empatar en condición de visitante en el segundo partido de Fabián Anselmo como DT. Tras haber igualado sin goles ante la UAI en Villa Lynch, el pasado miércoles por la tarde, volvió a empardar en este mediodía de sábado en Isidro Casanova ante Almirante Brown por 1-1. Daniel Vega volvió al gol, erró un penal, y el Marrón sufrió la pelota parada de Rodrigo Díaz, infalible a la hora del balón detenido.

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A pesar de tener tan solo dos juegos encima en menos de una semana, se puede empezar a descular las intenciones del DT, y las virtudes y falencias que muestra este nuevo Platense de segundo semestre. Es sabido que Anselmo metió ante la UAI un 4-3-1-2 jugando tan solo con Morales de cinco y un enganche como Bustos; sin embargo ayer decidió incorporar a Gianunzio y armar una especie de 4-4-1-1 con Romero como volante más suelto, y Vega como único delantero (tras la ausencia de Chavarri y la reincorporación del “Polaco”). La banca que mostró el DT en este partido fue extremadamente ofensiva, tan solo Briones como defensor definido, y Maximiliano Ferreira, que cumple ambas funciones… luego Zarco, Ortiz, Palavecino y Lucero con roles y vocación ofensiva.

Platense, en cierta forma, sufrió la ausencia de volantes defensivos en el banco, ya que quizás debió rearmarse en determinado momento de otra forma, estando abajo en el marcador. Y a los hechos me remito cuando mete el primer cambio de Ferreira reemplazando a Molina Fariña. De todas formas, la idea no es una crítica a los relevos, sino por el contrario, denotar las intenciones claramente ofensivas que se vislumbran en este flamante entrenador.

Pero a su vez, se debe lidiar con el principal rival que hoy tienen los de Saavedra, y es el estado físico del plantel; que hace un gran desgaste en la primera mitad de juego, mostrándose superior al rival como a Anselmo le gusta, corriendo y presionando, jugando con la pelota al pie e impidiendo que el contrario pueda elaborar su idea. Pero algo es cierto también, y es que ese ritmo hoy el Marrón no puede sostenerlo durante los 90 minutos. Los mismos jugadores notan que durante la etapa complementaria el juego merma, y el equipo carece de piernas frescas para completar el partido en la misma forma que juega los primeros tiempos.

Por eso, para esta nueva etapa del “Calamar” con las intenciones y la proposición de juego que intenta volcar Anselmo en el plantel, es indispensable que los jugadores lleguen a completar el 100% al mejor nivel. Y entrenar la parte física, entre otras cosas, será la gran tarea que tendrá este nuevo cuerpo técnico al frente del conjunto de Saavedra.

Por Maximiliano Goweznianski