Platense no puede ante su gente. Perdió merecidamente ante Colegiales, que fue más claro y con más ideas a la hora de atacar, volvió a padecer la falta de ideas y de conductor de mitad de cancha hacia adelante. Los números indican que de los últimos cuatro eventos en Vicente López, el Marrón se hizo tan solo de 4 unidades; en tanto que en condición de visitante, de los últimos 12 puntos en juego, sacó 9… dejando en claro que los problemas en el “Ciudad de Vicente López” son el mayor déficit que el DT debe enfrentar en estos días.

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Además de los resultados fríos y la estadística, la realidad indica que el plantel no puede encauzar el esquema de juega propuesto en casa, como lo viene haciendo afuera. ¿Será el compromiso y la presión ante su propio público?¿Será la obligación de tener que salir de manera diferente a encarar el cotejo ante el rival, cediéndole espacios en defensa sin saber como resolver ese problema? Está claro que a excepción del partido ante Almagro, en casa ajena Platense juega más inteligente, gana y se adapta a las intenciones del rival. Pero cuando debe salir con la propuesta obligada de batallar e ir a buscarlo ante su propia gente, evidentemente hay algo que no se puede plasmar en el juego.

Durante estas 18 fechas el Marrón no ha podido encontrar el juego asociado; probó con Romero y terminó jugando en una posición ofensiva como delantero, probó con Palavecino, pero el juvenil no se caracteriza por trasladar el balón y si por intentar en el juego asociado, pero claro, no tiene compañeros con quien asociarse. Intentó también con Ferreira de arranque como volante, pero a «Maxi» lo bajaron a la posición de lateral defensivo, metiendo a Humberto Vega en el medio. Lo cierto es que hoy en el esquema 4-1-3-2  Gianunzio es el que conduce al equipo y el jugador encargado de avanzar varios metros con la pelota, teniendo como opciones de pase a Ortiz y a Palavecino para asociarse, cuando debería ser a la inversa.

Entonces, como bien decíamos, no hay esquema aceitado, no se encuentra las asociaciones por las cuales el fútbol nace, crece y se desarrola… no hay juego vistoso, y Platense termina acomodándose mejor para el contragolpe que para atacar con un esquema sólido. Y es por eso que precisamente se siente más cómodo jugando afuera que en su propio estadio, en donde la “obligación” impuesta por la localía le pide imperiosamente salir a mostrar su fútbol para llegar al área rival, acción en la que falla, y termina mostrando su peor déficit.

En conclusión, se podrá aducir falta de compromiso, actitud, relajación posterior a una victoria, etc… pero lo cierto es que el equipo no tiene un sostén esquemático del cual agarrarse para intentar jugar al fútbol en los momentos en que “la obligación” se lo impone… e insistimos, ya llevamos jugado casi una ronda entera…

Por Maximiliano Goweznianski