Sebastián Lamacchia dialogó con la prensa luego del empate entre Platense y Español por 0-0 en Vicente López. El defensor central dejó en claro que el Marrón se frustró por no poder concretar y aminoró la marcha en el complemento.

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«Se jugaron bien los primeros 45 minutos, tuvimos las situaciones ahí, pero no entró la pelota. Fue un encuentro totalmente diferente al que hicimos frente a Almagro el sábado pasado, porque éste es el equipo que queremos, el del primer tiempo. No sé qué pasó en el complemento, nos quedamos…no pudimos generar una idea clara y por eso nos vamos con bronca, porque estaba para ganarlo. Perdimos dos puntos y ahora nos queda ganar de visitante para poder recuperarnos», afirmó Lamacchia para abrir la charla a metros del vestuario local.

Luego, al indagarlo sobre las claves de la igualdad el ex Estudiantes de Buenos Aires explicó: «En el primer tiempo tuvimos  situaciones muy claras, el punto fue que la pelota no quiso entrar. No podemos buscar excusas como que “no fuimos al frente”, porque la realidad es que faltó que entrara el balón. Fue eso y nada más, no hay mucho para decir».

Inmediatamente, se le consultó sobre la impresión que dio el equipo que al no poder convertir rápidamente, se retraso mucho y sufrió hasta el final: «No creo que haya sido tan así. Por ahí perdimos terreno en el mediocampo cuando le tocó salir a Agustín Palavecino, que hizo un buen partido y creo que no iba a aguantar los 90 minutos, por eso el cambio que hizo Pedro Bocca fue correcto. Sabemos que de local no podemos perder, pero no hay que ser tontos. La pelota no entraba, no entraba y no entraba, tampoco podemos hacernos los “locos” e ir todos arriba arriesgando tanto , porque si llegábamos a perder no íbamos a poder salir del estadio», afirmó el defensor Calamar.

Para cerrar, se le preguntó si sintió un poco de pasividad en algunas líneas o alguna falta de aceleración en la segunda parte: «No…creo que lo que nos cansó físicamente fue ir, ir y rebotar con los defensores de Español, contra el arquero, ver que a pesar del esfuerzo no podíamos lograr que entrara la pelota. Esas cosas influyen.No es que te caés anímicamente, pero al no encontrar la forma y ver que aunque juegues el partido dos horas más no vas a poder convertir, preferís cuidarte un poco más sobre el final», finalizó Lamacchia.