El “Calamar” está dulce, suma cinco victorias en los últimos seis encuentros, siendo su única derrota ante Tristán Suárez en Ezeiza hace cuatro fechas. Esta situación refleja un cambio de estado y de ánimo en el plantel en general. 

A 60

Tras un duro comienzo en donde Platense no encontraba el rumbo futbolístico, cayendo en dos ocasiones consecutivas como local, el equipo de Pedro Bocca salió a flote con una serie de resultados a favor, que enderezaron el rumbo del conjunto de Vicente López, colocándolo actualmente en posiciones de Reducido final.

Lo cierto es que, a pesar de todo lo mencionado, la contundencia en las redes ajenas no viene acompañada de un buen juego; y más aún… en la mayoría de las ocasiones los resultados de los encuentros poco tuvieron que ver con el desarrollo. El marrón mereció mejor suerte cuando mejor jugó, por ejemplo en resultados adversos frente al “Lechero” o mismo frente a Almirante Brown, donde se quedó con las manos vacías desplegando un juego ofensivamente interesante. En cambio, en los cotejos frente a Estudiantes de Caseros, o mismo ante Defensores de Belgrano en Núñez, se ha traido un par de unidades en cotejos en donde ha jugado muy mal.

Esta especie de “racha” positiva es fundamental para trabajar y entrenar más tranquilos durante la semana; pero lo cierto es que el trabajo deberá verse reflejado en la cancha, cosa que hoy no está sucediendo. Si bien Platense no sufre demasiados sobresaltos en materia defensiva, consolidando su línea de fondo y enriqueciendo el mediocampo en la marca, ha tenido y tiene aún un déficit enrome en la generación de juego de 3/4 de cancha hacia adelante. La efectividad a la hora de atacar ha sido el emblema de este modelo 2015, dado que en temporadas pasadas se llegaba al arco rival, pero no se lograba convertir, siendo que el rival era el que contaba con esa suerte a favor.

En definitiva, el “Calamar” está enrachado, y eso es más que positivo… pero adeuda juego en equipo, adeuda posesión de balón y creatividad en ofensiva para generar jugadas de riesgo sobre el arco rival, adeuda en cuanto a la construcción de sociedades entre los que saben con la pelota al pie. Esto, ni más ni menos, es lo que Pedro Bocca debe trabajar en la semana, aprovechando el buen clima, y la calma que traen estos últimos resultados a favor que ponen al marrón bien arriba en la tabla, acercándose al lote de punteros. Pero sin dudas, para consituirse en candidato hay que salir a ganar siempre y tener vocación ofensiva, para poder ser protagonista en todas las canchas… y Platense adeuda mucho en dicho sentido.

Por Maximiliano Goweznianski

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