La victoria de Platense por 2 a 1 ante Villa San Carlos dejó varios puntos para analizar. El Marrón logró su tan ansiado primer triunfo en el torneo gracias a la agónica aparición de Ricardo Chavarri.

A 50
En este espacio analizaremos los puntos claves para explicar lo que dejó la primera alegría del Calamar en el torneo 2015:

Pegar, recibir y levantarse: Como a veces le suele suceder a Platense las alegrías le duran muy poco. En la primera parte el jolgorio que produjo Walter Ortíz luego de su zapatazo se diluyó rápidamente, ya que cinco minutos más tarde Mastrángelo le cobró penal a Lamacchia y Pasquale empató el partido. Algo similar pasó en el final cuando San Carlos apretó y generó chances claras aunque esta vez el Marrón aguantó la embestida del rival y de su propia gente (ya impaciente) y supo ganarlo en la agonía gracias a Chavarri.

Es otra cosa: El ingreso de Pablo Miranda como el hombre más adelantado en el esquema de Pedro Bocca le aportó otras variantes al equipo. El «Pájaro» cambió el estilo que venía imponiendo Fernández en la soledad de la delantera (no siendo esa su posición). Si bien hizo el trabajo de aguantar, pivotear y descargar para luego ir a buscarla, también funcionó muchas veces como un volante externo ya que se tiró bien contra los costados para llevarse las marcas y habilitar el ingreso de los volantes por sorpresa al área.

La carta justa: El ingreso de Ricardo Chavarri por Emiliano Gianunzio fue, sin duda, una de las claves principales para explicar el triunfo de Platense. El ex Cipolletti aprovechó su única chance en el partido y la mandó a guardar para decretar la victoria del Marrón ante Villa San Carlos en Vicente López. El acierto fue pleno de Bocca que mandó a «Ricky» a falta de 15 minutos y sacó a Gianunzio que había tenido una muy floja actuación. Bien por el DT que lo ganó desde el banco y ahora puede trabajar tranquilo.

Ganar, ganar como sea: Esa fue la clave principal no solo de este partido sino de la actualidad para Platense. Ganar para trabajar tranquilo, para sumar, para pensar en los de arriba y calmar las aguas era fundamental. Ese pitido final que desataría la alegría y el desahogo no llegaba más, se hizo desear pero por fin se presentó este lunes. No importaba la forma, solo el resultado, había que ganar y Platense lo hizo, eso es lo más importante para poder pensar en torcer la historia de ahora en más.

Por Ignacio Zabalza

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