El empate entre Platense y Estudiantes por 1 a 1 dejó bastantes cosas para analizar. El Marrón golpeó en el momento justo y luego se llevó un premio mayor ya que mereció perder.

A 4
En estos puntos analizaremos las claves para explicar la igualdad:

La primera de muchas: La cancha de Estudiantes fue la primera que el Platense de Roque Alfaro visitó en el 2015. Tal cual se esperaba los espacios se redujeron, el juego se hizo friccionado y la pelota pasó poco por abajo. El adaptarse a cada cancha será un punto clave para esta campaña. Claro está, que los espacios y las facilidades en el campo que tiene el Marrón en Vicente López no se los encontrará en casi ningún estadio más.

Toco y me voy: Platense no generó muchas chances de gol pero fue contundente con las que tuvo. Luego de pasar el sacudón de la primera parte Diego Romero madrugó a todos con un derechazo para marcar el 1-0 en el amanecer del segundo tiempo. Después llegó el empate por intermedio de Nicolás Álvarez.

De villano a héroe: Así cambio, de una semana a otra, la imagen de Ezequiel Mastrolía. De estar en el ojo de la tormenta por su error ante Almirante Brown el «Mono» pasó a los máximos podios de veneración ya que fue el responsable principal de que Platense se lleve un punto de Caseros. Seguro, rápido, a tiempo, conteniendo abajo todas las difíciles y otra vez intuitivo ya que casi le saca el penal a Álvarez.

Errar y errar: Estudiantes fue el gran dominador del juego pero no lo pudo plasmar en el resultado. El «Pincha» erró una cantidad abultada de goles tanto en la primera como en la segunda parte. La puntería, los cierres en la línea, los palos y Mastrolía fueron los obstáculos principales que imposibilitaron la victoria del equipo de Fabián Anselmo.

Cambio y fuera: Roque Alfaro agotó rápidamente las modificaciones. A los 22 del segundo tiempo ya no tenía mas cambios por hacer. Diez minutos después, Estudiantes lo empató y cuando debía salir a buscar el partido con más hombres de ataque el «Brujo» se dio cuenta que sus dos cartas ofensivas fuertes (Ricardo Chavarri y Lautaro Fernández) estaban sentadas detrás suyo. Por esta vez se apuró.. 

Fundió motores: Las piernas cansadas, las medias bajas, los calambres, los brazos en jarra y la respiración agitada fueron síntomas comunes que se divisaron en la mayoría de los jugadores de Platense. Sobre el final, lo físico entró a jugar y algunos hombres del «Calamar» parecieron no encontrar aire suficiente para continuar. Tema importante para ajustar.