Platense se despidió con una victoria de un torneo muy irregular, que lo mantuvo siempre alejado de los equipos que pelan arriba. El Marrón no pudo a lo largo de estos 20 partidos encontrar la regularidad necesaria para poder ser protagonista del torneo. En medio de conflictos de tipo futbolístico e institucionales, sumados a la suspensión del público local por cuatro partidos consecutivos, y ni más ni menos que la renuncia de su DT y presidente a las pocas fechas fechas de comenzado el torneo como frutilla del postre, en Vicente López se estuvo muy lejos de pensar en volver al Nacional B.

A 4

Los números no mienten, y dirán que el “Calamar” tuvo una mejor performance fuera de casa, que dentro del Estadio Ciudad de Vicente López. Como local se obtuvieron tan solo 9 unidades, producto de dos triunfos, y tres empates, completando la estadística en casa con 5 derrotas; de hecho los últimos 3 encuentros como local fueron derrotas ante VSC, Morón y Barracas Central. Sin embargo, fuera de casa, el equipo de Rukavina mostró un mejor rendimiento, ganando 4 partidos, empatando 2, y perdiendo 4 encuentros.

La mayor goleada a favor la obtuvo en casa, ante Italiano por la tercera fecha de los partidos de vuelta, alzándose con la victoria por 4-0, en uno de los mejores partidos del Marrón. Sin embargo, en casa también sufrió la derrota más dura a manos de Almagro, por 0-3, en el anteúltimo partido de Sebastián Méndez al frente del equipo… y precisamente hablando de victorias y derrotas, los conjuntos a los que el “Calamar” venció fueron UAI Urquiza y Sp. Italiano, ambos como local, y Deportivo Morón, Almagro, Dep. Armenio y Comunicaciones fuera de casa… y más curioso aún es que así como se perdieron los últimos 3 partidos de local, se han ganado 3 de los 4 encuentros disputados como visitante en la recta final del torneo.

El la segunda vuelta, el equipo de Vicente López tan solo empató un encuentro, y fue en la segunda jornada de las reválidas, ante Acassuso como local. Luego ganó y perdió, acumulando entonces 9 cotejos sin igualdades.

Para completar y entender un poco más, en cuanto a los rivales que tuvo en esta Zona B del torneo de transición, el Marrón no pudo vencer a ninguno de los equipos que hoy está ingresando en zona de campeonato / reducido. Tan solo al Deportivo Morón en Castelar por 0-1 (aunque luego perdió como local 1-2 ). Después fue derrotado en ambas ocasiones ante Los Andes, VSC y Barracas Central, e igualó también en ambas oportunidades que se enfrentó ante Acassuso, 0-0 en Pilar y 1-1 en VL. Esto explica sin dudas, el por qué del hundimiento en las últimas colocaciones de la tabla.

En cuanto a los tantos convertidos por el equipo; en la primera fase de las zonas se marcaron tan solo 7 goles, siendo que en las revanchas se logró convertir en 11 ocasiones, sumando así un total de 18 tantos en el torneo, a un promedio de menos de un grito por partido. En este sentido, también hay otro dato muy curioso que dejó este torneo para los de Saavedra, y es que Pablo Bueno, uno de los goleadores del Marrón con 4 tantos, jugó más de la mitad de los partidos arrancando desde la banca, y así y todo mantuvo su “título” de goleador. El otro fue el “Mono” Ortíz, quien fue por el contrario, el jugador con más presencias dentro de la cancha (solo una vez arrancó desde el banco). En cuanto a la cantidad de jugadores mostrados, se destacan las presencias, debuts y regularidad de varios juveniles, que tuvieron sus momentos a partir de la separación de varios de los jugadores traídos a principios de este año, como Cattaneo y Peyrán, por ejemplo. Los chicos de la cantera que más minutos vieron desde el arranque fueron Nicolás Morgantini (reemplazando a Humberto Vega por lesión), Julian Acosta, siendo titular en los últimos 4 partidos reemplazando a un lesionado Emiliano Giannunzio, Franco Cabral, ingresando desde la banca en varios cotejos, el mismo Catriel Lucero, Emmanuel Alegre, Ezequiel Maciel, Emiliano Villareal y Federico Briones; estos últimos 4 jugadores siendo titulares desde el minuto cero en más de 5 partidos. Debutaron varios jugadores de inferiores como Miguel Coniccelli, González, Juan Infante y el arquero Cantero en la banca un par de partidos…

Si a los DT nos referimos, la corta campaña de Méndez no fue nada buena, promediando un 33% de efectividad, con una sola victoria ante la UAI Urquiza (2-0), dos empates 0-0 ante Acassuso y Sp. Italiano (ambos como visitantes) y sendas derrotas ante Almagro de local (0-3) y el bochornoso encuentro perdido ante VSC en Berisso (2-3 luego de ir al frente 2-0 a falta de tan solo 20 minutos).

Mariano Rukavina al frente del equipo la mayor parte de este torneo, y con muchos rumores de desvinculación y una danza de nombres de DT´s para reemplazarlo partido tras partido, terminó con una efectividad del 40%, y una estadística que marca 5 victorias, 3 empates y 7 derrotas a cuestas. Para “Ruka” quizás cabe destacar que fueron 4 de sus 5 victorias fuera de casa, y que le rindió mejor la estrategia y el planteo como visitante, al no tener la “obligación”, como si la tuvo siempre en Vicente López ante su gente.

Por último, si vamos a los esquemas de juego utilizados por los DT en estos 20 partidos, podemos encontrar una diversidad de tácticas como en pocos torneos antes se vio. Desde la utilización de un clásico 4-4-2 frente al Deportivo Morón en Castelar, hasta una paupérrima performance mostrada por el 4-1-4-1 frente a Almagro en Vicente López, que devino en la peor goleada en contra (0-3) en este campeonato. Los últimos esquemas probados en cancha dieron el mejor resultado para Platense, con el 4-1-3-1-1 con mucha presión arriba, conformado por una tridente de volantes ofensivos con Alegre, Villareal, Ortiz y hasta los mismos Morgantini o Zúñiga supieron adaptarse al esquema de juego adquiriendo experiencia y vocación  en ofensiva. También se destacan las tácticas ofensivas utilizadas con un 4-3-3, en determinados momentos del encuentro como frente a Los Andes al final, o utilizando varias veces a Caspary, Vega y Bueno y hasta metiendo a Catriel Lucero a jugar arriba.

Estos fueron los números más importantes del “Calamar”, de una campaña para el olvido, con poco para rescatar desde lo futbolístico más que el debut de varios juveniles que se mostraron con continuidad y sumaron minutos de experiencia en su haber. Es cierto que queda un partido por Copa Argentina a disputarse el próximo mes, pero la institución y el hincha están pensando más en el 2015 y en la contratación del próximo DT. Lo cierto es que este 2014 ha sido un año nefasto y largo, con más malas que buenas, y se esperan cambios para este 2015, en el que habrá que barajar y dar de nuevo con vistas a volver prontamente al Nacional B y poder torcer el rumbo de la historia de cara a diciembre de 2015.

Por Maximiliano Goweznianski

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here