Platense perdió por Copa Argentina ante Armenio por penales luego de igualar 0-0 en los 90 minutos. Otra vez por penales, otra vez un mismo resultado. La suerte parece no inclinarse nunca para el lado marrón y blanco. 

A claves
Chato y sin ventajas: Así se dieron los 90 minutos que el sábado disputaron Platense y Armenio en Vicente López. Si bien hubo momentos de desequilibrio y llegadas para cada uno de los equipos el empate estuvo bien. El cotejo fue chato y el «Calamar» debió hacer mucho más por el simple hecho de ser local y tener obligaciones. En fin, se dio otra pálida, una más en este terrible año. Ahora afuera de la Copa Argentina 2015 aún antes de que ser termine la edición 2014.

Los necesarios no se conectaron: Sin duda que en este Platense la presencia de Emiliano Villarreal y Emmanuel Alegre para la creación de juego es indispensable. Durante gran parte del partido estos dos no se encontraron e individualmente tampoco aportaron lo necesario para acercar el balón a la zona de riesgo. Alegre se hundió en sus propias gambetas y volteretas y Villarreal centró como su único objetivo el arco, ya que en la mayoría de las acciones donde recibió eligió pegarle cuando la jugada pedía otra cosa. Sin el aporte de estos dos el equipo perdió mucho.

Flores del alivio: Las intervenciones de Claudio Flores fueron un factor determinante para el resultado del partido. Tanto en la primera como en la segunda mitad Armenio generó chances claras que dejaron a sus delanteros cara a cara con el uruguayo arquero Calamar que siempre resolvió bien. En toda la tarde vivió casi un duelo personal con Diego Medina, que fue el más movedizo de los de Maschwitz y casi logra anotar en varias oportunidades pero siempre el «1» del Marrón ganó la pulseada, en la primera y, quizás, más complicada se jugó la ropa, llegó antes y recibió un terrible planchazo que lo condicionó en el resto del juego. Luego, en los penales, le adivinó a Nahuel Peralta y casi se las saca a Lionel Coudannes y Nahuel Oviedo.

Kuzcko cara y seca: El volante hizo su presentación en la primera de Platense en reemplazo de Emmanuel Alegre para arrancar el segundo tiempo. En el lapso donde estuvo en el campo toco algunas pelotas interesantes y con desbordes pudo generar algunas chances interesantes de gol. Esos desequilibrios fueron opacados por la defectuosa definición de su penal que se fue arriba del travesaño. 45 minutos con algunas cosas buenas y una ejecución que dejó mucho que desear. Cara y seca.

Jóvenes platos rotos: La imagen final con el dolor de Nicolás Morgantini por errar el penal y la contra cara con el festejo de Armenio de fondo da a las claras la responsabilidad y las culpas injustificadas de muchos juveniles que tuvieron que tomar puestos difíciles y dieron la cara. A veces bien y a veces mal, pero no hay que dejar de lado que se calzaron la casaca cuando ya no quedaba nadie. Sería bastante insensato condenarlos por esto, a Morgantini en este caso pero como pudo ser Briones, Molina o Villarreal que también patearon. Tristezas tempranas para ellos y presiones muy altas, esperemos que para más adelante no tengan que cargar con este peso.

Maldita suerte: Encima que se vivió un torneo para el olvido se terminó el 2014 como se comenzó el calvario: por los penales. Aquellos que determinaron el ascenso de Temperley (hoy en Primera) fueron los mismos que hicieron que Platense quede eliminado de la Copa Argentina ante Armenio en Vicente López. Otra vez los «12 pasos» resultaron esquivos para el «Marrón» en una definición, otra muestra más del grave problema psicológico por el que atravesó este equipo a lo largo de este año.

Por Ignacio Zabalza

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here