Platense volvió a perder. Esta vez fue 2-1 ante Morón en Vicente López. En este espacio analizaremos los puntos claves para explicar esta nueva derrota.

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El «Calamar» arrancó ganando y con un aceptable nivel, pero Morón cambió la cara en la segunda mitad y fue mucho para el local. Repasando esta lista se puede entender un poco la derrota:

Zafó de arranque: Del partido de ayer no debemos pasar por alto que al igual que ante Los Andes, Platense arrancó dormido y Morón generó cinco ocasiones claras para abrir la cuenta. Los rebotes, Desábato y los fortuna hicieron que los de Oeste no marcaran el 1-0 antes de los diez minutos de juego.

Creación cero: Uno de los puntos más preocupantes y que venimos marcando desde hace mucho es que este equipo (entre todo lo que le falta) necesita que alguien sea el conductor. Si bien en algún momento amagó con serlo, Dante Zúñiga se contagió de los demás y hace varios partidos que tiene un nivel paupérrimo. En el día de ayer coronó su negra actuación con una tonta expulsión cuando fue a pegar lejos y sin pelota teniendo amarilla.

Ni la ventaja lo impulsó: La confianza esta claro que es nula en los 11 futbolistas que saltan al campo en cada partido. Se nota. Ayer ni siquiera ganando cuando merecía perder el equipo se pudo alimentar de eso para salir con otra actitud al segundo tiempo.

Un dolor de cabeza llamado Martínez: Para el segundo tiempo Blas Giunta metió a Gerardo Martínez y todo cambió; El volante se hizo la manija de Morón, se movió libremente, jugó, hizo jugar y tuvo participación activa en casi todas las ocasiones de gol de la visita. Aparte estampó el 2-1 con un tiro libre infernal que se metió en el ángulo. Martínez estuvo imparable y fue el propulsor de la remontada.

Ni siquiera liga: El «Calamar» tuvo una chance clara para empatar el duelo cuando luego de un cabezazo de Briones Gómez metió una chilena en el área chica y no pudo convertir porque Peratta la encontró en la línea. Cuestión de suerte, si, esa que nunca se inclina para el lado marrón y blanco.

Pagan los platos rotos: En el día de ayer en Platense jugaron seis juveniles: Federico Briones (con dos partidos de titular), Julián Acosta (primer partido de titular), Nicolás Morgantini, Emmanuel Alegre, Ezequiel Maciel y Catriel Lucero (segundo partido en el que ingresa). Aparte en el banco estuvieron: Diego Molina, Luis Meza y Miguel Conicelli (primera vez que fue al banco). La imagen de los «pibes» poniendo la cara es la que se ve comúnmente en los equipos descendidos o demuestran el momento de una institución. Platense no es la excepción.

Por Ignacio Zabalza

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