Así debió pensarlo Mariano Rukavina, DT del “Calamar”, previo al encuentro del pasado viernes por la tarde ante Comunicaciones. Una nueva formación y esquema táctico desde el arranque.

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 Sorprendiendo con un 4-3-1-2 más ofensivo, sin Zúñiga desde el arranque por una lesión, con Ortíz y Maciel volanteando por los costados, alternando los laterales durante el encuentro, y con Vega arriba, por afuera, y Bueno como centro delantero. Pero la gran sorpresa se hallaba en el posicionamiento de Emiliano Villareal, jugando en la posición clásica de enganche, sin colaborar tanto en las maniobras defensivas, y tomando distancia de la línea de 3 en el medio.

La idea del DT era controlar la mitad de cancha con Gianunzio un poco más pegado que de costumbre a sus compañeros del fondo, más precisamente a la línea de zagueros conformada por Walter Gómez y Diego Molina. El juvenil surgido en la cantera “Calamar” no solo tuvo su debut en esta temporada de aceptable forma, sino que además anotó un golazo para poner en ventaja al equipo a los 31 minutos de la primera parte; y justo desde la posición en la que debía estar parado cuando recibió el balón

Fue un gran acierto de Rukavina haber intentado volver a jugar con enganche, aunque luego se vieron muchas falencias defensivas por la implementación del esquema. Y es algo que sucede seguido en Platense, cada vez que los de marrón y blanco deben abandonar el dibujo de las dos líneas de cuatro. Ya sea jugar con tres atrás, o bien formar una línea con tres volantes, como sucedió el pasado viernes. Tanto el Deportivo Armenio, como Comunicaciones, armaron una mediocampo aguerrido y le complicaron las cosas en defensa a los de Vicente López. El “Tricolor” de Maschwitz metía un solo delantero, pero proponiendo un 4-5-1, con un total de media decena de jugadores en mitad de cancha, y la mayoría de ellos con vocación ofensiva. Las espaldas de Gianunzio y Zúñiga, en aquel partido, fueron una tentación, dado que ni Ortiz ni Maciel se caracterizan por sus aportes en la marcación del rival. Lo mismo sucedió con el “Cartero”, que puso tan solo a Vacaría arriba, juntando a mediocampistas muy veloces como Carneiro, Staino y D’Angelo, entre otros, que hacían tambalear al marrón, sobre todo por el costado izquierdo, aunque luego el tanto provino de una jugada enarbolada por la derecha de la defensa del marrón.

En definitiva, lo que se gana probando tácticas y acoplando el mejor sistema para los jugadores que hay en la plantilla, que está claro que el DT no escatima en probar lo que mejor observa en durante los entrenamientos de la semana, se pierde por otro lado… otorgando facilidades atrás. Lo que deberá ajustar Rukavina de cara a los próximos encuentros, además de aceitar al “Calamar” en los últimos metros del campo de juego, será poner énfasis en la marca y el sistema defensivo del medio, que queda siempre descompensado cuando tiene un jugador menos.

Habrá que ver también cómo hará el DT de cara al próximo encuentro… si es que decide mantener este esquema 4-3-1-2, o bien, con la inclusión de Zúñiga volverá a armar el 4-4-2. Otra posibilidad sería seguir como el pasado viernes, pero hacer jugar al ex volante del Deportivo Morón por izquierda o derecha, como un “comodín” que hace las veces de armador ofensivo y defensivo, como hizo en la etapa complementaria, cuando Dante ingresó, precisamente en reemplazo de Walter Ortíz, y jugó como un volante ofensivo más…

 Por Maximiliano Goweznianski

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