Así debió pensarlo Mariano Rukavina, DT del “Calamar” sabiéndose de una situación apremiante para el conjunto de Saavedra, y teniendo en frente a un equipo con grandes figuras, como el Deportivo Morón.

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No sería sencilla ni fácil la decisión de dejar afuera a gran parte de los jugadores que formaron en el once inicial frente a Los Andes el pasado día miércoles en Vicente López, dejando una pálida imagen, más allá del resultado adverso.

Muchos juveniles y poca experiencia (pero en puestos claves) en cancha fue lo que el DT decidió poner en el verde césped. O mejor dicho, “los pibes” sumado a lo más regular de este Platense en el medio, como Dante Zúñiga… el aporte por primera vez de Emiliano Gianunzio, y Daniel Vega, que junto a Jose Caspary daban el toque ofensivo al marrón de mitad de cancha hacia adelante.

Así Platense logró sorprender al “Gallo” con un planteo ordenado desde el fondo, con línea de 4 compuesta de derecha a izquierda por Morgantini, Walter Gómez, Diego Molina y Juan Infante; todos con la dificultosa tarea de marcar a Damián Akerman y Cristian Yassogna, entre otros. Los tiempos y los relevos salieron a la perfección, la zaga central sacó por arriba todo balón aéreo que llovía dentro y fuera del área. Margantini e Infante cerraron siempre a tiempo, sobre todo este último que se las vio más feas durante los 90 minutos, ya que el equipo de Pasini utilizó ese sector de la cancha para atacar, con Guillermo Suárez y el ex delantero de Estudiantes, volcado por esa franja. El juvenil respondió a la perfección, ni más ni menos que el día de su debut con los colores marrón y blanco.

En el arco ya es una seguridad tener al gran arquero Claudio Flores, que en los pocos remates claros y claves que tuvo el loca, siempre respondió de manera excelente, sacando dos balones por arriba, y encontrando otro casi de casualidad y conteniendo en dos tiempos, cerrando el cero en su portería, luego de 3 encuentros de recibir 2 goles o más en cada uno de ellos.

El mediocampo sorprendió con la aparición de Emiliano Gianunzio, desde el arranque, también haciendo su debut para los de Rukavina, mostrando una gran performance junto con Dante Zúñiga en el medio, donde el “Calamar” ganó y quitó más balones de los que perdió. Buen despliegue de Ortíz y Maciel (otro que debutaba en este torneo desde el arranque), hasta que se quedaron sin piernas ni aire, y Platense retrocedió y le cedió el balón al local, aún cuando este estaba con un jugador menos. Quizás el único error del planteo estuvo en retrasar  demasiado el equipo en los veinte minutos finales, donde lo podría haber pagado bastante caro.

Con este equipo en cancha, la táctica era clara… Morón saldría a ganar el partido y lo iba a buscar bien arriba. Entonces allí fue cuando Rukavina eligió presionar arriba también, para no dejarlo generar juego al rival; y allí logró el mayor desequilibrio, con las arremetidas de Ortiz y Maciel, que complicaban a la última línea del “Gallo”, con Daniel Vega jugando por momentos de enganche, dando pases entre líneas, y Jose Caspary bajando todo balón aéreo y cada pelotazo del fondo, ganando por goleada en la pulseada personal con su marca de turno, Damián Toledo o Carlos Ramos.

Quizás este planteo le haya sentado bien al conjunto de Saavedra por el rival y la forma de jugar que tenía el equipo de Pasini, sabiéndose de la obligación del Deportivo Morón de salir a ganar ante su gente. Habrá que ver si el Deportivo Armenio sale a ganarlo en Vicente López, con el mismo planteo del “Gallo”. Porque haciendo las veces de local, el marrón necesitará algo más que rigidez ofensiva y presión arriba para ganar; ya que requerirá de generación de fútbol, juego asociado y gol.

Por Maximiliano Goweznianski