El “Calamar” jugó un partido de dos tiempos ante su par de Deportivo Armenio en el “Estadio Ciudad de Vicente López”; y el DT supo hacer el cambio justo, en el momento justo. 

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. Cierto es que el banco de los suplentes proponía una mayoría de relevos de carácter defensivo, y es que Mariano Rukavina nunca pensó que el marcador adverso podía llegar a imponerse para los de marrón y blanco. Pero efectivamente así fue, y el local padeció la situación… basta con solo ver que no se agotaron los cambios al termino de los 90 minutos, el DT solo realizó dos variantes, porque no tenía más propuesta ofensiva para aplicar en cancha, sabiéndose de la superioridad numérica tras la expulsión a los 41 minutos de la primera parte del delantero Carlos Federico Ortíz López.

El local salió a la cancha con un planteo exactamente igual al mostrado frente al Deportivo Morón el lunes pasado, con una sola variante en el extremo izquierdo, tras el ingreso de Iván Nadal, que volvía luego de cumplir una fecha de suspensión frente al “Gallo”, reemplazando a Juan Infante, de buena labor y debut.

Pero el rival no salió a buscar el partido como lo sí lo hizo el equipo de Salvador Pasini en el Oeste, cuestión que le facilitó las cosas al planteo del “Calamar” en dicho encuentro. Los dirigidos por Federico Dominguez, salieron a esperar a su rival, y aprovecharon el adelantamiento de los volantes, para buscar una contra en los pies de Luis González, Diego Medina, Lorenzo Ferrara y Ortíz López; mucha gente con vocación ofensiva, aunque atrás el conjunto de la colectividad sufría la descompensación del mediocampo a la hora de la marca.

Precisamente por una falla defensiva y una filtración a espaldas de los volantes, es que el “tricolor” llegó a la conquista, ni Gianunzio ni Zúñiga pudieron cerrar, y Nadal quedó a destiempo, permitiendo el ingreso del volante / delantero Diego Medina, que definió perfecto ante la salida de Flores. Poco servía hasta allí esquematizar el mismo planteo que el lunes pasado, más sabiendo que el rival ahora se cerraría atrás y sería más complicado generar fútbol. Se probó cambiando de lado constantemente a Ortiz y a Maciel, para dar un toque de sorpresa, pero cambiarle los perfiles a los volantes con llegada no era la mejor opción, y rápidamente volvieron a su costado en el que comenzaron el partido.

Por suerte para los de Vicente López, Ortíz López se iría expulsado tras ver el segundo cartón amarillo. Eso ameritaba un adelantamiento y poder romper el esquema 4-4-2, para adelantar las líneas.

Fue así que en la etapa complementaria el DT puso a Pablo Bueno en lugar de Ezequiel Maciel (de floja tarea), y armó un 4-3-3, para romper el 4-4-1 del Deportivo Armenio, que lo esperaba refugiado peligrosamente en su campo. Rukavina entendió que con un solo delantero le era conveniente poner un volante creativo más y jugar con línea de 3, haciendo ingresar a Emanuel Alegre por Nicolás Morgantini, y dejar un dibujo 3-4-3 en cancha. Platense llegó al merecido empate con un testazo de Pablo Bueno, y la cosa seguiría aún a favor del “calamar”, que lo buscó y tuvo llegadas y opciones de gol que Vega y Bueno desperdiciaron.

¿Fue punto para el DT? Por un lado sí, el partido lo trabajó minuto a minuto y estuvo muy bien en los cambios realizados. Sin embargo, se quedó con las ganas de un tercer cambio por no tener más relevos con vocación ofensiva en el banco de los suplentes, punto que se tendrá que reveer, ya que hay jugadores en la plantilla con dichas condiciones, como son los casos de Javier Carrasco o Martín Peyrán, titulares hasta hace un par de encuentros atrás…

Por Maximiliano Goweznianski

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