Platense perdió ayer 3 a 2 ante Villa San Carlos por la fecha 6 del torneo «Osvaldo Guerra» de la Primera B Metropolitana. Ganaba 2 a 0 gracias a los tantos de Dante Zúñiga y Pablo Bueno, pero cayó en lo físico y lo mental y terminó perdiendo 3 a 2. Increíble. Las consecuencias de la derrota: se fueron Sebastián Méndez y Pedro Vilariño.

A 49

El “Calamar” perdió de manera increíble un partido que tenía controlado, lo venía trabajando ordenadamente y lo terminó perdiendo por desconcentraciones, y por fallar a la hora de querer cerrarlo. Villa San Carlos triunfó sobre el cierre del encuentro y se encontró con “la heróica” cuando lo dio vuelta tras un error en la última jugada. Los de Vicente López volvieron con las manos vacías y mostraron dos caras diferentes en 90 minutos. Todo lo que el equipo había construido se derrumbó en la última media hora de juego, cual cenicienta con su mundo de sueños después de medianoche.

El “Gallego” Méndez propuso de arranque un esquema completamente diferente al que presentó el pasado lunes en el Estadio Ciudad de Vicente López, donde había dibujado en cancha un 4-1-4-1 que no le dio resultados, siendo superado por el “Tricolor” claramente en el desarrollo. Esta vez, sin sorpresas, decidió salir con un 4-4-2, con la inclusión de un delantero, Jose Manuel Caspary, en lugar del volante de contención, Lucas Chieffo. Así mismo, volvía al primer equipo Martín Peyran, por derecha, reemplazando a Javier Carrasco, de flojo debut en el último cotejo. El DT planteó un juego un poco más ofensivo, con mucha presión arriba… algo más coincidente con lo practicado durante la pretemporada en Colón. Pablo Bueno y Jose Caspary eran los delanteros que ya hacían sentir la primera línea defensiva en mitad de cancha del rival, que tenía muchos problemas a la hora de salir jugando. Más atrás, Pansardi y Zúñiga comenzaban a formar el enlace en el medio, para junto con mucha más colaboración de Ortiz y Peyran en el medio, poder poner la segunda línea defensiva.

Todo comenzaba siendo productivo para la visita, porque dominaba el terreno en el “Genacio Sálice”, haciendo retroceder demasiado al local, que se sorprendía del planteo del marrón. Tal era así que el “calamar” se pondría en ventaja sobre el final del primer tiempo, con un cabezazo de Zúñiga, que Sessa no puede detener, y la pelota que se colaba al segundo palo. Luego, al comienzo de la etapa complementaria, la visita continuaba con la presión, y en los mejores minutos disputados del encuentro, a los 7 de dicha etapa se encontraba con el segundo tanto, tras un muy buen centro de Ortiz, luego de un cruce de punta a punta de Peyrán, y Pablo Bueno en el segundo palo definía con un arquero ya vencido.

Pero todo este desgaste que produce el ritmo de la presión constante, te cobra factura en los últimos minutos. Y fue precisamente ahí cuando se vieron las peores y más claras falencias del equipo de Méndez. El déficit gigante se mostraba cuando el rival superaba la segunda línea de marca, los relevos de los laterales estaban muy descoordinados y no eran efectivos. Ni Peyran, ni un Ortiz ya extenuado, podían cubrir las salidas de Cattaneo y Nadal, respectivamente. Y fue ahí, cuando luego del segundo tanto de Platense, Martín Zuccarelli fue el más práctico e inteligente, y adelantó a su equipo con dos cambios claves… los ingresos de dos volantes ofensivos, en lugar de un enganche y un volante de contención. Méndez metió a Daniel Vega en lugar de José Caspary, con la intención de que “trapo” cerrase el partido, y el 9 tuvo una clarísima para liquidarlo luego de un centro de Ortiz, que el delantero conectó, pero la respuesta de Sessa fue magnífica y le ahogó el grito de gol al goleador del “calamar”.

Zúñiga y Pansardi comenzaban a bajar su rendimiento, y se mostraban algo cansados y faltos de piernas. Entonces la visita bajó la guardia y comenzó a ser desbordado por los costados. Los goles de Villa San Carlos comenzaron a llegar cinco minutos después de las variantes que realizara su DT. El primero vino tras una mala entrega de Pansardi en mitad de cancha, y una exquisita habilitación de Santiago Vizio entre los centrales, para que reciba solo Martín Bordonaro mano a mano contra Flores, eluda al portero fácilmente, y defina con categoría de rabona, para anotar el descuento.

Platense parecía acusar recibo anímico del gol de “La Villa”, y la remontada del equipo de Berisso no se hizo esperar luego de que su DT sacara a otro volante defensivo para poner pierna fresca, con el ingreso de Santiago Sommariva. Un par de minutos después, Nadal tomó en el área a Bordonaro y el árbitro Pablo Dóvalo no dudó un segundo y cobró penal para el local. Desde los doce pasos Pablo Mirando, el goleador del equipo del sur, anotaba el empate con sabor a victoria hasta allí, a falta de diez minutos para concluir el encuentro. Platense intentó reaccionar, y el DT mandó a la cancha a Diego Molina Fariña en lugar de un ya cansado Martín Peyran, pero poco cambió el asunto, el “Calamar” estaba muy desordenado y falto de confianza.

Lo peor llegó a un minuto del final. En búsqueda del triunfo, en una pelota parada de córner, todo el equipo de Vicente López fue a cabecear al área el centro de Molina Fariña. El envío del balón aéreo fue más que defectuoso y le regaló a los de Berisso una contra en la que el equipo de Zuccarelli terminaría siendo implacable e impiadoso con los de marrón y blanco. Ni Pansardi ni Nadal, que se habían quedado como hombres más retrasados, pudieron achicar en el avance de VSC, y Juan Sequeyra, recientemente ingresado, quedó mano a mano con Flores, y con poco margen, muy cerrado y casi sin ángulo remató y anotó el tercer tanto del local, que festejaba y hacía delirar a sus hinchas dando vuelta un 0-2 en media hora de juego.

El “Gallego” iba a poner en cancha a Javier Carrasco antes de que se pateara el córner, pero luego del tercer tanto del “Villero” decidió volver al banco al juvenil y quedarse él mismo sentado, como resignándose en la bronca de la derrota.

Pitazo final, y derrota del marrón en el sur del Gran Buenos Aires, segunda al hilo, y segundo partido donde le convierten tres tantos al “Calamar”, siendo que en los primeros tres partidos no había recibido tanto gol alguno, conservando la valla invicta.

Mucho para repensar, para reflexionar y para corregir. Los interrogantes son varios. Toda esta situación de inestabilidad viene siendo una consecuencia de la inestabilidad institucional que viene mostrando el club en estos últimos días, en los que se pone en duda también la continuidad de los dirigentes al frente de Platense…

Síntesis del partido:

VILLA SAN CARLOS (3): 1- Gastón Sessa; 8- Gonzalo Raverta; 2- Federico Slezack, 6- Ezequiel Aguimcer, 3- Emanuel Tarabini; 4- Mariano Fernández, 5- Leonardo Morales, 7- Nahuel Figueredo, 10- Santiago Vizio; 9- Pablo Miranda; 11- Martín Bordonaro. DT: Martín Zuccarelli.

PLATENSE (2): 1 Claudio Flores; 2 Walter Gómez, 6 Cristian Tavio, 3 Iván Nadal, 4 Agustín Cattáneo; 5 Dante Zúñiga, 7 Martín Peyrán, 8 Nahuel Pansardi, 11 Walter Ortíz; 9 José Manuel Caspary y 10 Pablo Bueno. DT: Sebastián Méndez.

GOLES: Dante Zúñiga (44´PT|  Pla | 0-1) / Pablo Bueno (7´ST | Pla | 0-2) / Martín Bordonaro (15´ST | VSC | 1-2) / Pablo Miranda (34´ST | VSC | 2-2) / Javier Sequeira (44´ST | VSC | 3-2).

AMONESTADOS: Federico Slezack (VSC) / Iván Nadal (Pla).

EXPULSADOSNo hubo

CAMBIOS: Juan Perotti x Mariano Fernández (8´ST- VSC) / Javier Sequeira x Nahuel Figueredo (8´ST- VSC) / Daniel Vega x José Manuel Caspary (23´ST – Pla) / Santiago Sommariva x Santiago Vizio (36´ST – VSC) / Diego Molina Fariña x Martín Peyrán (39´ST – Pla).

ARBITRO: Pablo Dóvalo

Por Maximiliano Goweznianski

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here