El “Calamar” pasó raspando gracias a la suerte de los penales. Ahora se vendrá Temperley en la final.
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En un partido complicado de analizar por las presiones y las fricciones que una semifinal por el Torneo Reducido amerita, el equipo de Saavedra se impuso en Villa Crespo ante su par de Atlanta en el duelo desde los doce pasos. Del partido poco y nada… fue quizás el conjunto “Bohemio” el que mereció mejor suerte dado que tuvo mayor cantidad de situaciones a su favor. Pero el Marrón aprovechó la suya en ventaja numérica, y luego aguantó el partido, también con un hombre de más, hasta que un error del uruguayo Flores le dio la oportunidad servida a Godoy de anotar el empate.

Y es que, en efecto, el despliegue del juego del equipo se Saavedra fue muy bajo. Sin embargo, la idea del DT, que había sido muy criticada desde el día de ayer tras la última práctica, dado que había relegado al banco de los suplentes a Daniel Vega, Luis Quiroga y Facundo Melivilo, no era mala en principio. Méndez, al ver el planteo que le hizo Carlos Mayor, intentó meter la misma presión en mitad de cancha, que lograron meter los de Villa Crespo en Vicente López. Además, claro está, que por cuestiones físicas, optó por poner en cancha a los once que mejor se encontraban. Pero desde el punto de vista táctico, el ingreso del “Mono” Ortiz por el “Popi” implicaba priorizar la marca en el medio, hasta incluso el mismo “Patito” Rodríguez estuvo mucho más comprometido con la marca. El “Mudo” Ruiz ocuparía el lugar de un Facundo Melivilo que no estaba al 100% de sus condiciones, y que lo hizo notar cuando ingresó en la etapa complementaria en los pocos minutos que estuvo, donde se lo vio algo cansado, no corriendo como suele hacerlo. Y por último, el consecuente ingreso de Víctor Meza, con la idea de aguantar arriba y marcar presencia en el área esperando ganar arriba alguna pelota suelta; algo que quizás Dani Vega, por su contextura, no está habituado a hacer (además de los problemas físicos que arrastra “Trapo” en estos últimos partidos).

En fin, los cambios resultaron productivos para lo que luego el “Gallego” declaró que intentaba hacer, mucha marca, meter en el medio, y salir en alguna contra… todo esto, sumado a las facilidades que otorgó en el juego la expulsión de Juan Galeano.

Ahora bien, Méndez no fue el único que pasó de villano a héroe; ya que Claudio Flores se responsabilizó por el gol del empate del “Bohemio” que marcó Godoy, luego de que el portero fallara en la contención de un centro desde la derecha, obstruida su vista por el sol que le daba de frente. Parecía increíble concebir que el experimentado arquero que supo conseguir títulos en casi todos los clubes donde estuvo, cometiese semejante error en tan crucial momento. Pero a lo hora de los penales se redimió, y de la mejor manera… dos contenciones excelentes, la primera tapada a Lucas Nanía, a mano cambiada, cuando se estaba tirando hacia su derecha, enviando el balón por arriba del travesaño con la zurda. Y la segunda fue un tiro bien contenido a Julián Perujo, al mismo palo. De esta manera, se convirtió en figura de la definición, tras el quinto penal concretado por Daniel Vega.

Dos villanos que pasaron en minutos a convertirse en héroes… habrá que conservar este último papel en los 180 minutos que le restan jugar al “Calamar” en la temporada.

Atlanta 1 (3) – Platense 1 (4) | Nota de opinión | Por Maximiliano Goweznianski