Platense se clasificó a la final del Reducido ayer luego de eliminar por penales a Atlanta. Los 90 minutos terminaron 1 a 1: Patricio Rodríguez abrió la cuenta para el «Calamar» y Marcos Godoy igualó para Atlanta. Daniel Vega selló la clasificación con un derechazo para decretar el 4-3 final. A nota
Y un día se dio. Por fin el destino y la suerte, esas que suelen ser esquivas y siempre le juegan una mala pasada, se puso del lado marrón y blanco. Sufriendo hasta el último segundo, porque sino no sería Platense, esta claro. Pero se logró un paso importantísimo, con todas las de perder, contra todos los pronósticos y con un clima hostil que empujó a Atlanta durante todo el encuentro. Aún así, por la vía de los penales, la lotería se la ganó el equipo de Saavedera. De película, con el héroe reservado que desde el banco miraba de reojo y se reía sabiendo que él tenía la carta ganadora. De Daniel Vega hablamos ¿De quién sino? El «Trapo» tomó la bola definitiva y con suspenso le dio el pasaje a la final al «Calamar».

Al colgarse las planillas se confirmó lo que se venía rumoreando: efectivamente Sebastián Méndez apostó a «la sorpresa» y sacó a Vega, Luis Quiroga y Facundo Melivilo del equipo. El «Gallego» propuso un medio campo combativo, con lucha, para que muerda.

En el comienzo del partido igualmente las únicas mordeduras que hubo fueron las de los labios de los hinchas Bohemios que no podían creer cómo su equipo desperdiciaba tantas oportunidades de gol. Marcos Godoy tuvo en sus pies las dos primeras chances claras para abrir el marcador. A los 8 minutos se encontró con la primera oportunidad cuando, luego de un rebote solitario, remató al palo con Claudio Flores ya vencido. Unos minutos más tarde, el «Pistolero» volvió a estar en posición de gol, cuando la bajó de pecho y remató en el área, pero Flores con las piernas le ahogó el grito.

Platense se planteó muy expectante en el campo. Esperó desde desde la mitad de la cancha y apostó a pelotazo para que la baje el solitario Víctor Meza. Por los costados se acoplaron Walter Ortíz y Pablo Ruíz que tuvieron poca actividad en el primer tiempo y corrieron más de la cuenta. Un poco más atrás, el lema del equipo fue la lucha: Jonatan Páez, Nahuel Pansardi y Patricio Rodríguez se acoplaron para la fricción que propuso Atlanta con tanta gente en la mitad. Pasaban los minutos y el «Calamar» solo aguantaba, no podía llegar con claridad y le costaba horrores llevar el partido a campo rival. La defensa también sufría, Godoy tuvo mucha libertad y Federico Maraschi, cuando aceleraba, era imparable.

Cuando ya perecía que todo iba a terminar igual a los 43 llegó el quiebre: Antes de hacer un lateral en ataque, el mediocampista Juan Galeano le aplicó un codazo sin pelota en la cara a Nahuel Pansardi; Martín Gonaldi no lo dudo y expulsó al «10» del «Bohemio» que estaba siendo el mejor valor de la cancha. Así se fueron al descanso, el local con la calentura de no tener ya a su mejor jugador y el equipo forastero a sabiendas de que debía golpear rápido en la segunda parte.

La idea se iba a plasmar en el resultado, Platense salió a matar de entrada. A los 2 minutos llegó un lateral al área, Meza la peinó y el «Pato» Rodríguez la calzó de aire para ponerla contra el palo derecho de Matías Vega. El tucumano llegó a su quinto gol en el campeonato. El «Marrón» pasaba a ganar en Villa Crespo. Las ilusiones y la alegría crecían, por el resultado, por el escenario y por el hombre de más.

A partir de allí el nerviosismo y la presión empezaron a jugarle en contra al equipo de la casa. La gente se impacientaba y el clima y los cánticos no eran los más alentadores para el equipo de Mayor.

Para cambiarle el ritmo al equipo y al partido, Méndez movió el banco y metió a Facundo Melivilo por Meza para tener velocidad y tratar de liquidarlo de contra. Por esa vía el «Calamar» creó algunas chances. La más clara fue la de Rodríguez que entró como una flecha a los 20 minutos y le quiso romper el arco a Vega pero la tiró por arriba. Rápidamente «Méndez» volvió a meter otra variante: mando al «Popi» Quiroga al campo y sacó a Ruíz, de discreto partido.

A los 30 minutos llegó el momento de otro quiebre en el pleito. Atlanta estaba partido a la mitad, desesperado, sin ideas, sin llegadas y sin la pelota. Por eso el Marrón tuvo muchos espacios, en uno de esos Ortíz se escapó en velocidad y ante la salida de Vega la tiró directamente afuera cuando tenía tiempo y espacio para corregir el mal pique de la pelota y definir con tranquilidad.

De eso se agarró Atlanta, así revivió. Godoy empezó a empujar y en los pies de Julián Perujo y Lucas Nanía comenzó a crearle peligro a Platense. El «9» avisó en dos oportunidades. Primero a los 31 con un cabezazo desviado y luego a los 33 con una tijera cerca del palo. Igualmente el golpe llegó a los 37, en la acción en la cual Emanuel Lazzarini cruzó un centro al área y Godoy la punteó ante un Flores que no tuvo reacción por el sol en la cara. Atlanta empataba y se venía abajo el estadio. Esos que parecían en «mute» o en una burbuja minutos atrás, ahora rugían como leones para entonar el grito sagrado.

No quedaba mucho tiempo pero Méndez se jugó y metió al «Trapo» Vega en reemplazo de Páez para buscar la última o en todo caso para tener un buen ejecutor para los penales. Y hacia allí se fue la historia. Final, penales, a sufrir.

Se paralizaban los corazones, los nervios hacían saltar del cuerpo esa transpiración fría que recorre la cara y baja hasta los hombros como gotas congeladas. La respiración ya agonizaba hace rato. Algunos rezaban, otros no querían ver. Los jugadores crearon una ronda y con algunas palabras de aliento trataban de motivar a los ejecutantes. Se eligió para patear el arco que daba a la tribuna visitante, que estaba habitada por un puñado de dirigentes Calamares.

Los penales

Godoy se encargó del primer tiro, corrió y definió con firmeza a la izquierda de Flores que se arriesgó hacia el otro lado. Atlanta ganaba 1 a 0. Para Platense la primera responsabilidad la tomó Rodríguez, uno de los mejores de la cancha. El «Pato» se aproximó y cruzó el tiro abajo, seco, esquinado hacia la derecha donde el arquero Vega a pesar de ir no llegó. Empataba Platense.

El segundo ejecutante para Atlanta fue Nanía, el ingresado se acomodó y le pegó fuerte hacia la derecha, allí Flores voló y con un movimiento espectacular la sacó por encima del travesaño. El uruguayo se comenzaba a calzar la «pilcha» de héroe. El segundo penal de Platense lo pateó otro ingresado en el complemento, Quiroga. El «Popi» le quiso romper el arco a Vega y la tiró directamente afuera. El «Calamar» no podía tomar ventaja.

La tercera serie comenzó en los pies de Perujo; el «4» de Atlanta se perfiló y le pegó suavemente sobre la derecha, allí otra vez volvió a aparecer Flores que con las manos extendidas pudo tirarla afuera. Había que pasar al frente. Esa responsabilidad la tomó Barreiro. El ex Los Andes cumplió con eso y convirtió el 2 a 1 con un derechazo fuerte a la derecha de Vega.

Para el ante último tiro llegó Lazzarini. El «18» ejecutó con sobriedad al palo izquierdo del arquero Calamar y puso el 2 a 2. Para mantener la ventaja Ortíz se encargó del cuarto tiro de Platense. El «Mono» luego de tomar una prudente distancia, definió correctamente sobre la mano izquierda de Vega que voló al otro palo.

Llegaba el momento de la definición. Palisi la agarró en Atlanta. Si erraba decretaba la eliminación de su equipo. El «5» respondió bien, no quiso ningún problema. Fuerte y al medio para tirarle la responsabilidad encima al «Trapo» Vega.

Allí fue el contador. Serie 3 a 3. Un gol le daba el boleto a la final al Marrón. Una tapada prolongaba la definición. Se hizo todo agónico, el «Trapo» la acomodó dos veces y todo se seguía paralizando. Se perdía noción de tiempo y espacio al vivir esa situación. Pero llegó el momento, luego de un repiqueteo, corrió y definió a la izquierda donde también fue el Vega de Atlanta, el arquero. La pelota se elevó y el «1» con un buen salto la llegó a tocar pero no a sacar, siempre sufriendo, nunca tranquilo.

El éxtasis máximo se dio cuando el balón definitivamente cruzó la línea y se metió en el arco. Allí todos se le fueron encima y el festejo visitante se desató. Las únicas voces que se escucharon fueron la de los dirigentes y jugadores que inundaron de marrón y blanco una tarde que  pintaba muy gris. Una locura la serie, una locura la definición, una locura el gol y la expulsión. Locura como la que tiene Platense y locura como la que está pasando ahora ¿Quién diría que este equipo iba a meterse en la definición del segundo ascenso después de todo lo que pasó? Y así fue esta locura que sigue su camino, que continúa insanable, que se metió en la final.

Síntesis del partido:

ATLANTA (1 -3-): 1 Matías Vega; 2 Sebastián Díaz-Villán , 6 Emmanuel Francés, 3 Cristian Peláez,  4 Julián Perujo; 10 Juan Galeano,  5 Martín Palisi,  8 Leandro Guzmán; 11 Gustavo Pinto, 7 Oscar Acuña y 9 Marcos Godoy. DT: Carlos Mayor.

PLATENSE (1 -4-): 1 Claudio Flores; 4 Humberto Vega, 2 Juan Pablo Rezzónico, 6 Diego Molina, 3 Maximiliano Barreiro; 5 Jonatan Páez, 11 Walter Ortíz, 8 Nahuel Pansardi, 7 Pablo Ruíz; 10 Patricio Rodríguez, 9 Víctor Meza. DT: Sebastián Méndez.

GOLES: Patricio Rodríguez (2´ST- Pla –0-1) – Marcos Godoy (37´ST- Atl- 1-1)

PENALES: Atlanta: 1) Godoy (gol) / 2) Nanía (atajado) / 3) Perujo (atajado) / 4) Lazzarini (gol) / 5) Palisi (gol)

                  Platense: 1) Rodríguez (gol) / 2) Quiroga (afuera) / 3) Barreiro (gol)4) Ortíz (gol) / 5) Vega (gol)

AMONESTADOS: Julián Perujo (Atl) – Juan Pablo Rezzónico (Pla) – Diego Molina (Pla) – Gastón Pinto (Atl) –  Emmanuel Francés (Atl) – Nahuel Pansardi (Platense)

EXPULSADOS: Juan Galeano (Atlanta)

CAMBIOS:  Leandro Collavini x Leandro Guzmán (0´ST – Atl) /Facundo Melivilo x Víctor Meza (15´ST – Pla) / Emanuel Lazzarini x Gastón Pinto (17´ST – Atl) /Lucas Nanía x Federico Maraschi (20´ST- Atl) /  Luis Quiroga x Pablo Ruíz (25´ST- Pla) / Daniel Vega x Jonatan Páez (40´ST – Pla)

ARBITRO: Martín Gonaldi

Atlanta 1 (3) -1 (4) Platense | Por Ignacio Zabalza

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