Platense volvió a dejar muchas dudas en el juego colectivo aunque logró triunfar por 4 a 3 ante Tristán Suárez.

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Con pocas ideas a la hora de atacar, con falencias defensivas en la coordinación de la última línea, y con un mediocampo bastante escueto en lo que a lo defensivo se refiere. Sin embargo, el “Calamar” aplicó una variante en lo táctico que resultó… Méndez soltó a Pansardi por derecha, y este hizo estragos en tres cuartos de cancha hacia adelante. El “Bocha” no solo convirtió dos golazos desde afuera del área, sino que tuvo un par de ocasiones más para anotar e incluso llegó por sorpresa a pisar el área rival y meterse con pelota hasta desbordar y enviar el centro.

Pero ante esta modificación táctica, ¿Quién ocuparía el lugar en la marca en el medio? Y el cambio indicaba que el “Patito” Rodríguez era quien tomaría ese rol. Sin embargo el tucumano no tuvo una posición definida en le mediocampo, lo que hacía pensar que iba a jugar un poco más adelantado de lo que terminó siendo. El DT lo retrocedió unos metros, jugando verticalmente sobre Páez, una posición que no le sentó para nada bien, pues estuvo ausente su juego y su despliegue durante toda la primera parte. Y esto se hizo notar, ya que el “Popi” Quiroga se enredaba solo con la pelota, muy atrás en el campo de juego, teniendo que ir a buscar el balón incluso en el propio campo de juego del “Calamar”. Así fue muy difícil enarbolar jugadas de peligro, encontrar asociaciones y paredes; de hecho, Melivilo también quedó desconectado y jugándose siempre la personal, al no tener con quien tocar…

Pero el marrón dejó afónico a sus hinchas que, a pesar del escaso juego asociado, pudieron gritar cuatro goles (la última vez había sido ante Fénix en Pilar), por lo que hubo una variante más, o una nueva visión de juego, una opción diferente que el “Calamar” casi no aprovechó durante todo este campeonato… el remate de media y larga distancia. Fue la clave para poder llevarse el partido. Primero el “Bocha” rematando desde afuera, y el balón que se desviaba en Molina y se le colaba al arquero Brun; en la segunda ocasión el mismo Pansardi volvió a probar desde afuera del área luego de una serie de rebotes tras una buena jugada colectiva dentro del área, y la pelota se coló al palo derecho del portero. En la etapa complementaria fue Rodríguez que remato al minuto de juego desde la línea del rectángulo mayor, y la pelota se volvió a desviar en la cabeza de un defensor que intentó sacarla y la terminó metiendo en su propia meta. Y para coronar la goleada el “Popi” Quiroga, de tiro libre, y como no podía ser de otra manera, remate de larga distancia por encima de la barrera y a cobrar.

Otra fue la historia desde el sector opuesto, en el fondo del conjunto de Saavedra. Flaquezas defensivas en la última línea que generaron muchas dudas a la hora de volver luego de la ofensiva, cuando los laterales pasaban al ataque, Platense quedaba muy expuesto y mal parado. En pelotas aéreas también hubo complicaciones; primero en el tanto de Viotti, luego de un cabezazo, donde el ex San Telmo aparecía solo al segundo palo, luego una falla de Flores, que da un rebote corto en una pelota que parecía segura del uno. Y para coronar la noche de las desatenciones, luego de ir arriba 4-2, en el segundo minuto de descuento, duerme el equipo en un centro aéreo pasado, proveniente del costado izquierdo, Farías la baja al medio y extremadamente solo la empuja Molina, que fusila al uruguayo y anotaba el 4-3, sufrimiento innecesario y evitable…

El “Gallego” Méndez deberá mejorar y mucho en las cuestione colectivas de mitad de cancha, hacer más partícipes del juego a los que saben y pueden trasladar el balón, como Quiroga, Rodríguez, Melivilo, etc… para eso deberá encontrar el equipo para visitar a Colegiales este sábado. Para dicho encuentro no podrá contar con el “pato” por acumulación de cartones amarillos, y habrá que ver como quedó el “Popi” luego de su lesión sobre el final del partido, además de la lista de enfermería que suma las lesiones de Rezzónico y Ruíz. Todo un rompecabezas que resolver…

Por Maximiliano Goweznianski