El empate de ayer de Platense por 2 a 2 ante Colegiales en Munro, dejó muchas cosas para analizar. Una de ellas, la gran cantidad de jugadores «canteranos» que estuvieron tanto en cancha como en el banco. 

Cole 72
Se dice que hay que esperarlos, llevarlos de apoco, no apresurarlos. Se dice que son para momentos especiales, con un clima más a favor. Se dice que deben estar unos minutos, no mucho, para foguearlos. Lo cierto es que Platense no puede guiarse por lo que se dice, vive una realidad complicada con su plantel. Entre lesionados, suspendidos y ya rescindidos el técnico tiene y tuvo que recurrir a sus juveniles. Como fue el caso de ayer, en el cual Sebastián Obregón (delantero de la cuarta) jugó 28 minutos por la lesión de Víctor Meza y Cristian Zarco (volante de la quinta), que por primera vez iba al banco, ingresó por nada más y nada menos que Daniel Vega a 15 minutos de finalizar el partido.

Quizás una casualidad, quizás no. Pero en el día de ayer, el producto de las inferiores salió para poner la cara por su club. ¿Será casualidad o no? pregunto. ¿Que cosa? responderá usted. Que los dos goles de Platense lo hicieron dos hombres surgidos de inferiores y que el equipo cambio la marcha y la manera de jugar cuando se le agregó la frescura de Obregón y Zarco, sobre todo la del «Punchi» que inquietó mucho a la defensa local y que tuvo una ocasión clara de gol que no pudo aprovechar.

Con las ausencias de Facundo Melivilo y Luis Quiroga por lesión, sumado a los suspendidos Patricio Rodríguez y Gonzalo García más el la ya sabida baja de Juan Pablo Rezzónico,  Sebastián Méndez tuvo que rearmar el equipo para el partido de ayer.

El técnico Calamar no tuvo otra que recurrir a los juveniles. El banco estaba plagado de ellos: Agustín Pérez , Federico Briones (central de la cuarta que ya fue a dos pre-temporadas), Emiliano Villareal (volante de la cuarta que fue a la pre-temporada con Pedro Monzón), Zarco (volante de la quinta que hacía una semana entrenaba con el plantel) y Obregón (que ya había entrado con Alamgro y fue al banco con Chicago). Aún así, el «Gallego» sorprendió y se la jugó ya que mandó a la cancha a Diego Molina, decisión que generó polémicas y fue muy cuestionada por el público, y le salió bien. En la primera que tocó, el lungo lateral izquierdo de 22 años la encontró dentro del área y empató el partido 1 a 1. En la siguiente jugada de ataque, Walter Ortíz (juvenil del club al que depositó mucha confianza y le hizo explotar su potencial) saltó con gran facilidad y convirtió el 2 a 1 parcial. Sus soldados les respondían, los hombres en los que había confiado decían presente.

Para el segundo tiempo llegó el momento de hacer variantes. Ante la lesión de Víctor Meza, Obregón saltó al campo. Tuvo un duelo particular con Guillermo Báez pero no se achicó ante la experiencia del lateral izquierdo. El delantero intentó aguantar, pivoteó y fue mucho de arriba, con más ganas que otra cosa.

La segunda apuesta fuerte llegó a los 30 minutos. Se levantó el cartel manual. En una mano se leía el 16 y en la otra el 10. Otra decisión tan polémica como arriesgada. Afuera Vega, adentro Zarco, debut. Otra vez el técnico acertó, «Punchi» entró con mucho «punch». En la primera jugada se tiró a barrer cual marcador central, cortó el ataque y salió desaforado hacia adelante. Se instaló por la derecha y desequilibró por allí. Rápido, ágil, pensante. Dio una mano en el medio para acomodarlo y hasta hizo las veces de asistidor y conductor cuando recibía como «10». Tuvo una chance, cuando lo dejaron mano a mano con Sergio Matinella y no pudo definir bien. El «1» lo atoró y la barrió el pie de apoyo, parecía penal. Zarco no se quejó, y su remate salió muy alto. Jornada positiva para los «pibes» de Platense aunque el equipo no jugó nada bien y no pudo mantener la diferencia. Ahora, los juveniles seguramente tendrán más oportunidades en este campeonato tan improvisado. Para la próxima fecha, volverán Patricio Rodríguez  y Gonzalo García, pero Hernán Mattiuzzo llegó a la quinta amarilla y hay que ver si Facundo Melivilo, Claudio Flores y Víctor Meza llegaran en condiciones y recuperados de sus lesiones. Por ahora, la película de Platense se llama «los pibes al rescate» veremos como será el final.

Nota de opinión | Por Ignacio Zabalza