Hoy se cumplen 8 años del ascenso de Platense a la Primera B Nacional, empató 2-2 en Vicente López frente a Laferrere, pero se coronó campeón luego de que Temperley perdiera con Atlanta 3-1 en cancha de Ferro. Banegas y Cabrera convirtieron los tantos para el «Calamar».

Ascenso 2006

«..y grite fuerte que Platense es campeón…”, decía el relator de un programa partidario, mientras miles de fieles se abrazaban y lloraban de alegría en el estadio «Ciudad de Vicente López». Después de 4 años en la Primera B Metropolitana, el «Calamar» lograba el tan ansiado ascenso al Nacional B, coronándose campeón un miércoles 17 de mayo de 2006, tras igualar en dos tantos frente a Laferrere.

8 años se cumplen del campeonato, sin embargo, los recuerdos de los hinchas están más vigentes que nunca. Aquella interminable vuelta olímpica que dieron los jugadores junto a todos los hinchas adentro del campo de juego, el grito unánime de “muchas gracias marrón” o la General Paz colapsada por una marea marrón y blanca, todavía hacen eco en la memoria de cada uno de los fieles.

No importó que el partido se haya jugado un día de semana y en pleno horario laboral. Partes médicos de todos los formatos, rateadas masivas de colegios y universidades, fueron algunas de las tantas excusas que sirvieron para hacerse presente en Vicente López. Nadie quería quedar afuera de la fiesta.

Y como si algo le faltara a un acontecimiento tan especial como éste, qué mejor que coronarlo de la mano de un técnico surgido de las entrañas calamares y tan fanático de Platense como cualquiera de los que estaba alentando desde la tribuna. Eduardo el «Loco» Greco se hizo cargo del primer equipo tras el alejamiento de Vicente Stagliano y llevó al “Marrón” a la consagración, acompañado por Javier Baena, su ayudante, otra gloria que hizo historia vistiendo la camiseta marrón y blanca. Un cuerpo técnico bien de Platense para llevar a «Calamar» a lo más alto de la tabla de posiciones.

El penal errado por Martín Madrid frente a Chacarita en la promoción del año 2005 en Avellaneda, que imposibilitó al Marrón ascender por la desventaja deportiva, tuvo su revancha un año más tarde, cuando Héctor Banegas y Juan Ignacio Acosta Cabrera anotaron en el empate frente a Laferrere que coronó a Platense como el campeón de la Primera B Metropolitana.

Un equipo con hambre de gloria, formado por la conjunción de jugadores jóvenes y otros experimentados, un cuerpo técnico con sangre marrón y blanca y el apoyo incondicional de los hinchas, que dijeron presente en cada una de las canchas donde a Platense le tocó jugar, fueron las claves de un éxito tan merecido como necesitado.

El 17 de mayo quedará siempre en la memoria de todos los socios, simpatizantes e hinchas que cambiaron lágrimas de tristeza por las de felicidad, y se dieron el gusto de gritar bien fuerte: “…Que de Saavedra, salió el nuevo campeón…”

 

 

Andrés Ignacio Stahler
@lavozdeplatense 

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