Platense volvió a ser preso de sus desatenciones y distracciones en el fondo; bastó con dos jugadas en el primer tiempo para que el “Gasolero” se quedara con el partido. El “Calamar” nunca le encontró la vuelta a un encuentro que lo tuvo como protagonista desde el control del balón, pero a excepción de los últimos 20 minutos, jamás inquietó la portería de Crivelli.

T PAL FEIS
El local logró armarse bien atrás, metiendo una formación 4-5-1 a partir del minuto 25 del primer tiempo. Eso al Marrón lo liquidó en sus intenciones. Y como si ello no fuera poco, las lesiones se apoderaron de dos de los cambios impensados para el “Gallego” Méndez, antes de la media hora de juego. Es que Pablo Ruíz y Juan Pablo Rezzónico tuvieron que salir por molestias antes de que finalice la primera parte; en su lugar hicieron sus ingresos Pablo Rodríguez y Diego Molina respectivamente.

Platense intentó entrarle a un duro esquema rival, que juntaba tres cincos, con Salina, Rojas y Unyicio, que ingresaba tras la lesión de Matías jara, volante ofensivo. De esta manera el equipo de Ricardo Rezza alineaba mucha contención en el medio, impidiendo el juego a los volantes creativos en la ofensiva del marrón, como el “Popi” Quiroga y el “Patito” Rodríguez, a quienes les costó trasladar el balón y tuvieron una tarde floja. Méndez intentó subiendo a los laterales durante casi los 90 minutos, y tampoco logró entrarle al “Cele”, que todo el tiempo sumaba a Unyicio y a Salina a la última línea del fondo…

Las cosas se complicaban para el “Calamar”, no había forma de entrar, y en los primeros 45 minutos, Crivelli era un espectador más… Temperley y su contundencia habían hecho un negocio más que rentable, dos llegadas, dos goles y a esperar.

En la segunda mitad parecía más de lo mismo… los locales cerrados muy bien atrás, y el marrón intentando entrar por los costados, cambiando y rotando balón y jugadores por los costados… el “Popi” tirándose a la izquierda y el “Pato” a la derecha, Melivilo bajando más de lo normal para entrar en contacto con la pelota era el único que lograba trasladarla, pero perdía el rumbo al encontrarse siempre ante 3 o 4 rivales que lo marcaban muy lejos del área. Vega tuvo una muy floja tarde, casi no tuvo participación, y en las pocas que agarró, lejos del rectángulo mayor, las perdió.

¿Qué quedaba entonces? … las opciones no estaban tan claras, pero pocos fueron los remates al arco desde larga distancia, faltó precisión en los últimos pases, decisión para pegarle desde afuera, sobre todo cuando el rival se te cierra atrás y no te deja entrar fácilmente.

Sin embargo, Méndez, con su última carta jugada logró cambiar el ritmo y la monotonía del encuentro. Temperley no cruzaba la mitad de cancha, y dejaba un solo delantero arriba. Era innecesario conservar una línea de cuatro defensores con dos volantes de contención (aunque Pansardi estaba jugando por derecha). El DT puso a Víctor Meza por Jonatan Páez y no solo consiguió el tanto de descuento, sino que asedió con mayor presión al “gasolero”, que terminó agobiado físicamente y pidiendo la hora. Parecía que el “calamar” lo empataba, con dos jugadas claves de riesgo, una jugada que definía Pansari que tapó Crivelli, y casi sobre el final un cabezazo de Molina que sacaron en la línea.

A partir de esa modificación táctica Platense dominó y fue mucho más incisivo, retrasando a Melivilo a la posición de enganche y dejando a “trapo” y a Meza como delanteros de área, con Quiroga y Rodriguez como volantes ofensivos por afuera un poco más atrás de la línea de Facu… pero claro, quizás ya era algo tarde, el cambio hecho a los 31 minutos del complemento mostraba una posible solución, pero precisamente se quedo sin minutos para empardar la historia.

Por Maximiliano Goweznianski

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