Platense no pudo doblegar a Los Andes ayer por la noche en Vicente López. Fue empate por 0-0. Mucho por analizar.

Lomas 42

Hubo varias cuestiones para encontrar el por qué del empate sin goles; aunque desde el arranque parecían vislumbrarse algunos sorpresivos cambios, no solo en los jugadores del once inicial, sino lo más importante, desde el planteo que venía teniendo en cancha el equipo del “Gallego” Méndez. El DT decidió poner a jugar a Patricio Rodríguez en lugar de Sebastián Matos, autor del último y agónico gol del “Calamar” el pasado jueves en Ingeniero Maschwitz, con el cual venciera a Estudiantes de Buenos Aires por 1 a 0.

El DT optó por dejar al goleador en el banco, y dejar a Daniel Vega como único delantero arriba. Planteando en el campo de juego una táctica que en principio denotaba un 4-5-1 o un 4-1-4-1, con Rodrigo Pepe más retrasado, atrás de la mitad de cancha, juntándose más con los defensores de la última línea, que con el mediocampo, donde dejaba a Nahuel Pansardi como volante de contención más adelantado. Sin embargo, a pesar de la ausencia de Matos, el sistema de juego resultó ser muy similar al de los partidos anteriores, ya que con los pelotazos desde el fondo, se buscaba que algún hombre de marrón la bajara para comenzar a generar juego en ofensiva; sin embargo Rodríguez por condiciones naturales de hábitat de juego, no contaba con esa habilidad, así como tampoco Vega, que estaba muy solo, era la opción para esa modalidad.

Viendo esto, a medida que transcurrían los minutos, el “Calamar” decidió emprolijar el juego y poner la pelota al piso, cambiando las puntas y rotando a Luis Quiroga y a Facundo Melivilo por las bandas, logrando una mejor adaptación, y con mucha más proyección en ofensiva, siendo acompañados los volantes y delanteros arriba constantemente con las presencias de Maximiliano Barreiro y de Nicolás Morgantini por las bandas. Así los de Vicente López sumaban gente y arrimaban peligro al área custodiada por «Maxi» Gagliardo.

Sin embargo, cuando las cosas parecían emprolijarse, comenzaron a verse algunas fallas conceptuales técnicas en los protagonistas del encuentro; ya que el «Marrón» no se mostraba preciso en los últimos metros; y más aún, a la hora de enviar centros al área, el 99% eran muy imprecisos; dejándole servido el balón a los centrales rivales (figuras del encuentro) que se cansaron de rechazar los mismos una y otra vez. El «Calamar» llegaba al fondo con mucha gente, pero hasta los 25 minutos del segundo tiempo, cuando ingreso Matos, solo contaba con la presencia de Vega en el área rival, el único que acechaba con peligro, pero que perdía por obvias razones de inferioridad numérica en el rectángulo mayor del conjunto de Lomas.

Platense hacía bien los deberes hasta ¾ del campo de juego; luego no sabía como enfrentarse al problema de tener que definir…. De hecho Gagliardo, si bien tuvo dos participaciones brillantes y claves en el encuentro, fueron tan solo DOS, y es poco si tomamos la cantidad de posesión de pelota que tuvo el “Calamar” respecto del rival.

En resumen, los dirigidos por el “Gallego” Méndez fueron mucho más que los de Nardozza, hubo un solo protagonista en la cancha, no hay duda de eso… ¿Por qué el cero entonces? El problema estuvo a la hora de la precisión en los metros finales, la conexión (mediante centros al área) y la implementación de este nuevo planteo con un solo delantero, donde para colmo, el mismo no tuvo su mejor noche… sin dudas que también debemos estar hablando de falta del factor “suerte” para el Marrón, puesto que hubo remates al arco (algunos desviados apenas y otros bien tapados por el portero de Los Andes), que podrían haber tenido destino de red sin lugar a dudas.

Por Maximiliano Goweznianski

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