El bahiense llevando un brazalete con el número 44. haciendo referencia a los tripulantes del ARA San Juan, durante un partido entre Boca y Arsenal.

Facundo Tello Figueroa, hoy a los 36 años (nació el 4 de mayo de 1982), jugó de centrodelantero en las inferiores de Libertad de Bahía Blanca (donde nació y fue premiado como personalidad destacada del deporte) y reconoce haber sido un poco insoportable dentro de la cancha. Él será el juez de Chacarita vs Platense, este sábado en San Martín.

Declaraciones en: Doble 5 – año 2015

Hoy, siendo ya un árbitro con recorrido en Primera División en la AFA, Tello recuerda aquellos tiempos con alegría, aunque poco tengan que ver con esta personalidad tranquila, sin estridencias. La misma que expresa cuando imparte justicia con su habitual jerarquía.

Colabora en la Asociación Bahiense de Árbitros con el instructor nacional Alberto Martínez, su formador y el encargado de dictar las clases para los chicos cursantes.

Y tiene mucho para decir de su profesión. De los pibes que asoman. Y de lo que asume como situaciones que exceden al fútbol y terminan siendo perjudiciales. Como el que deriva de las redes sociales.

“Es que han dado impunidad y anonimato a gente que opina, acusa y dice cualquier cosa de nosotros, los árbitros, sin pruebas ni darse a conocer”, sostiene.

No cree en la falta de compromiso de los árbitros.

“Muchas veces el hecho de cambiar el ángulo de visión o el foco de óptica deriva en errar el fallo. Solo eso”.

Facundo admite que le costó pasar de jugar inferiores a ser árbitro.

“Yo jugaba de centrodelantero en Libertad y era un poco insoportable. Me pasaba que era muy impulsivo como jugador y eso lo trasladé a mis primeras etapas como árbitro. No podía bancarme que un padre me insulte o me trate de manera despectiva. Lo quería pelear. Mis formadores me veían buenas condiciones y me decían que era una lástima que yo no pudiera entender cómo me sacaba, hasta que lo fui manejando y hoy puedo asegurar que me pueden decir cualquier cosa que yo tengo mi cabeza solo en el juego y en lo que me corresponde dentro de una cancha”.

Al equipo que más jugadores le expulsó fue a Libertad, su club.

“Y me asombró la posibilidad que tuve de actuar libremente y expulsar en un mismo partido a jugadores del equipo que soy hincha y en el que viví muchísimas situaciones de chico. Eran muy amigos míos. Y la verdad no dudé un instante en expulsarlos, sentí la libertad de haber actuado honestamente, pero cuando terminó el partido entré al vestuario y se me caían las lágrimas. Quiero que ganen siempre, pero ello no va a suceder por mí”.

“Es posible que en un partido de primera de AFA tengas muchas menos polémicas que, por ejemplo, en uno de Liga Comercial. Pero con que tengas una sola en un cotejo de primera, la repercusión con todo el circo mediático que se arma es tremenda. Sino acertaste te lo repiten toda la semana. Por allí tenes en 90 minutos un solo error, pero ese justo condicionó el resultado y es duro”.

“Participo de las clases con los chicos que se están formando, y yo, fundamentalmente, trato de imprimirle la pasión que siento por el arbitraje. Es algo que cuesta entenderlo. Cualquiera diría `esta gente está loca’. La mayoría piensa que las cosas negativas son muchas más que las positivas. Hoy puedo vivir de esto, pero el sentido de pertenencia y de vocación seguiría estando si no cobraría. Y tampoco tiene que ver con ser un futbolista frustrado como muchos dicen”.

El consejo a los árbitros jóvenes

“Cuando uno sabe que cometió un error, hay que evitar la autocrítica instantánea, tratar de reponerse lo antes posible y de ninguna manera tapar un error con otro error”.

Últimas veces bajo la lupa

Los jugadores del equipo cordobés enojados por el penal que le cobró a Boca, que luego Herrera le atajaría a Tévez.

GIMNASIA – BOCA

El juez fue centro de la polémica por lo menos luego de dos partidos del torneo pasado y uno de la actual Superliga. En dos estuvo relacionado el club Boca Juniors.

El primero fue por la fecha 25 cuando el “Xeneize” debía enfrentar a Gimnasia en La Plata. Era domingo, estaba lloviendo y arrancó el show; Tello decidió suspenderlo a media hora del inicio y después de recorrer el terreno por tercera vez.

Previamente, había tenido en el vestuario una reunión con los capitanes de cada club y algunos dirigentes. Allí escuchó diferentes posturas: el local quería jugarlo por haber asumido el costo del operativo policial (700.000 pesos) y por entender que el campo pesado podía favorecerlo para enfrentar al líder del torneo (luego campeón), mientras que la visita planteó la suspensión desde temprano para no arriesgar el físico de sus jugadores a tres días de jugar una final por la clasificación a la siguiente fase de la Copa Libertadores, en Colombia.

Tello salió por primera vez a la cancha a las 9.30 y aseguró que el campo de juego “estaba en condiciones”, lo que reafirmó media hora más tarde tras la segunda recorrida con sus colaboradores.

Pero la lluvia nunca cesó, el césped fue acumulando agua y la impresión de que el partido no iba a terminar en caso de iniciarse comenzó a tomar cada vez más fuerza, entonces triunfó la postura boquense.

TEMPERLEY – LANÚS

Corría la fecha 22 del campeonato 2017/2018, Lanús le ganaba 2-1 a Temperley, como visitante, pero en la última jugada del partido el árbitro cobró un penal insólito por una supuesta mano de Germán Denis. El empate no sólo generó la alegría del “Gasolero”, sino que además hizo que Lautaro Acosta desatara toda su furia contra los hombres de negro.

Días después del partido, Tello admitió que el penal que cobró “no existió”.

BOCA – TALLERES

Comenzaba el campeonato 2018/2019, era domingo 12 de agosto, jugaban Boca y Talleres de Córdoba en la Bombonera y nacería una nueva polémica siendo beneficiados nuevamente los de azul y amarillo.

Era el segundo tiempo. El local ya ganaba 1-0 y la visita se venía. Tras una pelota cruzada, el mediocampista Juan Ramírez remató de aire y Pablo Pérez se dio vuelta y abrió deliberadamente los brazos. La pelota pegó en uno de ellos pero para Tello no pasó nada:

Tras ese partido el bahiense no volvió a dirigir en la Superliga y cuando lo consultaron respondió:”En el partido entre Boca y Talleres jugué infiltrado por una fisura en el dedo de un pie. Con Beligoy entendimos que lo mejor era parar para la próxima fecha”. Pero no era del todo cierto. Ahora que está recuperado lo bajaron de categoría y deberá impartir justicia cuando se enfrenten Platense y Chacarita, este sábado en San Martín.

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