“El hincha debe tener un poco más de paciencia”

Orlando Strati es quizás el más antiguo fana de Platense. Con sus jóvenes 98 años, sigue al equipo como puede y disfruta de sus cuatro nietos calamares. Su idolatría por Trapito Vega, los tiempos en que con el tranvía 97 iba hasta la vieja cancha de Manuela Pedraza y Crámer y el día que, con más de 90 años, se subió al micro de la barra.

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Por Julián Amerise / platense@periodicoelbarrio.com.ar

-¿Cuándo nació Orlando?
-Nací hace muchos años, en el 1919.

-¿En qué barrio se crió? ¿Dónde fue al colegio?
-Fui al colegio con mis hermanas, en las calles Independencia y Catamarca. Luego hice el secundario en el Moreno. Años más tarde me recibí de odontólogo.

-Habiendo tantos clubes, ¿cómo se hizo hincha de Platense?
-Me hice de Platense porque mi padre tenía un negocio, al que concurría un empleado que era hincha de este club. Además me llevó en mis primeros partidos a la cancha, algo que no me voy a olvidar nunca. Tomaba el tranvía 97 y me dejaba en Crámer y Manuela Pedraza.

-O sea que no llegó a conocer la cancha de la calle Blandengues, en el Bajo Belgrano…
-No, todavía no había nacido.

-¿Y recuerda los primeros años de la cancha de Manuela Pedraza y Crámer?
-Sí, para la inauguración tampoco había nacido, porque fue en julio de 1917. Pero cuando empezaron a llevarme recuerdo que era hermosa.

-Para hablar un poco de fútbol, ¿quién era el rival clásico de Platense por aquellos años? Muchos dicen River, por la cercanía, otros Chacarita, porque la rivalidad con Argentinos Juniors nació más hacia acá en la historia…
-Sí, tal cual. El rival por aquellos años para nosotros era Chacarita Juniors.

-¿Puede marcarme a lo largo de tantos años acompañando y mirando al Marrón algunos ídolos que haya tenido?
-Sí, por supuesto… Antonio BáezTomás Beristain y el ruso Claudio Spontón… A Beristain le decían Taquito. Si me preguntás por hoy en día, tengo como ídolo a Trapito Daniel Vega. Quiere mucho al club.

-¿Recuerda alguna anécdota puntual de alguna cancha yendo a ver a Platense?
-Sí, recuerdo una vez que nos tuvimos que cobijar detrás de un árbol con mi hija, que era chiquita por aquel entonces, porque nos sacaron a los tiros limpios de la cancha de Chacarita Juniors.

-¿Cuál fue el momento más duro que recuerde como hincha a lo largo de todos estos años?
-Sin dudas el día que nos fuimos al descenso en la cancha de Platense contra River. Aquel día me hice mucha mala sangre, no podía creer que eso estaba pasando. Y al día de hoy seguimos en el descenso.

-¿Y si ahora le pido que me cuente algo lindo que recuerde, sea algún partido o hecho que haya vivido?
-No me voy a olvidar nunca cuando Trapito Vega me regaló su camiseta el día que cumplí 96 años, esas cosas marcan cómo es uno. Un regalo hermoso.

-¿Hay algún partido que le haya quedado grabado para siempre?
-Sí, un partido que Platense le ganó a Boca Juniors en la cancha de Vélez Sarsfield 1 a 0 con un gol de Claudio Spontón. Lo disfruté muchísimo.

Orlando Strati alentando a su querido Platense desde la tribuna.

-¿Y por qué cree que luego de casi 20 años Platense sigue jugando en el ascenso y no pudo volver a Primera División, donde jugó la mayoría de su existencia?
-Porque Platense, por sufrir problemas económicos, tuvo que vender a sus mejores jugadores. Fue siempre así a lo largo de la historia. En su momento pasó con Taquito Beristain, quien te dije que fue uno de mis primeros jugadores preferidos.

-¿Su familia siguió sus pasos? ¿Se hicieron también de Platense?
-Por casualidad, cuando me casé, mis cuñados eran de Platense como yo. Por eso los chicos se fueron criando todos con camisetas de Platense, marrones y blancas. Mi hija chiquita también era de Platense, recuerdo que la poníamos en la tribuna en el medio de todos nosotros para cuidarla. Y ahora otra generación más, porque todos mis nietos y sus familias también se hicieron y son todos hinchas del Calamar.

-¿Cómo se llaman sus nietos?
AgustínDiegoCarolina y Esteban.

-¿Cómo sigue a Platense hoy en día?
-Cuando puedo pongo la televisión y miro los partidos, porque me gusta mucho. Si no puedo poner la televisión, lo escucho por la radio. Cuando podía también iba con mis nietos a la cancha.

-Alguien como usted, con tanta experiencia como hincha -no sé si habrá alguno que lo supere con sus 98 años-, ¿qué le puede decir al hincha que vive triste porque Platense no logra ascender y volver a Primera División?
-Decirles que deben tener un poquito más de paciencia. Yo la tengo, porque tengo 98 años, así que ellos también pueden seguramente.

“Nuestro abuelo es todo”
Nuestro abuelo es el orgullo de toda la familia. Lo que somos hoy en día sus nietos se lo debemos a él, a nuestros otros abuelos y a nuestros padres. Nos enseñó a ser buenas personas y por eso es todo para nosotros. Gracias a él somos hinchas enfermos de Platense. Todos menos mi viejo, la oveja negra de la familia, porque es un amargo hincha de Boca, que pese a que nos llevó un par de veces para hacernos bosteros a nosotros lo único que nos gustaba era ir a la cancha con el abuelo.

Recuerdo que yo tenía cinco años y me llevaba a la cancha con dos hermanos de mi abuela, también calamares, en el Dodge 1500. Íbamos a la platea y me ponían en el alambrado para cubrirme entre los tres y que yo no me vaya para atrás. Cómo anécdota graciosa se me viene a la mente un partido entre semana, contra Atlanta en cancha de Huracán. No teníamos auto y no sabíamos cómo ir, aparte de que mi abuelo ya tenía 90/91 años y seguía yendo de visitante. Entonces fuimos al club, de donde salían algunas combis de hinchas todas repletas. Como no había lugar, paró el micro de la barra y lo subieron como si fuera Messi, le dieron el primer lugar y pedían que nadie tome nada ni fume porque “estaba el abuelo”. Todos venían y lo saludaban, inolvidable.

Siempre vivimos todo con él, compartimos los partidos por radio cuando no podíamos ir al interior y éramos chiquitos. La única radio que lo pasaba era la 88.7 y el único lugar del barrio donde agarraba era la plaza de Villa Urquiza, así que mi mamá nos llevaba e íbamos con él a la plaza a escuchar el partido y putear juntos. La verdad que sólo puedo agradecerle por todo lo que nos da y nos dio, por todo lo que nos enseñó y cuidó y pedirle que siga teniendo fuerzas para estar bien como ahora, así seguimos disfrutando lo lindo que es tenerlo como abuelo.

Esteban Levi

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