De la cabeza

Platense no levanta cabeza, ha concretado dos derrotas y un empate en los últimos tres encuentros disputados. El Marrón no ha sido menos que sus rivales, ni tampoco fue superado por estos a lo largo de los 90 minutos. Entonces… ¿Qué es lo que sucede en este bajón resultadístico último? Lo analizamos en la siguiente nota de Maximiliano Goweznianski.

A 7

Si observamos tácticamente parado al equipo, desde la primera fecha hasta la última se implementó un sistema 4-4-2 variable por los nombres, pero rara vez por las funciones de los jugadores que componen el esquema. Con una línea de 4 en el fondo con funciones, por lo general, regulares; salidas por lo laterales, con Morgantini sorprendiendo por el costado derecho, e Infante un poco menos participativo en ataque… en el mediocampo la alternativa de Lamberti como más retrasado dando una mano a los centrales; Marcelo Vega con un poco más de despliegue unos metros más adelante acompañando a Gallegos, Olivares o Palavecino en la generación de Juego. Y arriba Curuchet con su toque distintivo aunque intermitente, y Vega o Vizcarra como delanteros de área.

Por ende, en la cuestión táctica no vamos a encontrar respuesta de este bajón. En lo individual y técnico es cierto que a algunos les ha ido mejor que a otros; ejemplos claros de este tema son Palavecino, que ha comenzado como titular, luego relegado al banco de los suplentes por Olivares, y luego vuelto a poner en lugar de Gallegos con un rendimiento destacable en los últimos encuentros. También se ha rotado el centrodelantero, comenzando el torneo con “Trapo” Vega entre los once titulares, y luego optando por José Vizcarra, con algunos partidos buenos y otros para el olvido (cómo los últimos ante la UAI y Atlanta). Curuchet ha ido de mayor a menor, aunque ha salvado las papas en varios partidos complicados como ante Deportivo Español o Acassuso, y sus goles fueron claves; pero ha mermado su rendimiento en los pasados 3 encuentros consecutivos. Juan Olivares no ha entrado en ritmo desde que llegó al marrón; tras su vuelta desde Adrogué no hemos visto al “Maravilla” típico que nos acostumbró al buen pie en los pasados 5 años.

Si vamos a los suplentes que acompañan a Ruiz en la banca, podremos observar poca variante explosiva para rescatar. El que más se destacó fue Cristian Zarco, que tuvo un par de intervenciones interesantes, pero que ha caído su potencialidad explosiva en los metros finales a lo largo de los últimos encuentros en los que ha ingresado. Escasas intervenciones de un desconocido Diego Tonetto (que casi no ha sumado minutos), poco de Emiliano Villareal y de Nicolás Lugli que casi no ha tenido lugar en la banca. Eso es todo con lo que cuenta el “Calamar” en su primer equipo; un plantel corto que padece de sobremanera no solo las ausencias de los titulares, sino también la merma futbolística de cada uno de sus integrantes, y sobre todo si se dan de manera conjunta (por expulsiones, lesiones, baja performance, etc).

Esto último quizás, es lo que termina dando a entender por qué Platense “no la mete” y no puede concretar las situaciones que genera… ante la UAI Urquiza no se jugó mal, el marrón intentó por todos lados, pero falló a la hora de la definición, en los metros finales. Ante San Miguel no se generaron tantas situaciones, y casi no se pateó al arco, pero cabe recordar que fue una muy mala tarde de quienes se encargaban de generar fútbol. El pasado mini-encuentro ante Atlanta fueron tan solo 21 minutos de juego, la impericia de Vizcarra desde los doce pasos imposibilitó ponerse arriba en el resultado y defender con uñas y dientes la victoria en los posteriores 11 minutos.

A esto se le debe sumar, que el rival juega, y que está al acecho obviamente de que Platense cometa cualquier mínimo error. Fue así que el “Furgón” aprovechó a salir rápido en una contra y con un centro y una buena definición logró quedarse con el triunfo siendo contundente; lo mismo Atlanta con el cabezazo de Martínez aprovechando una desatención fatal de la última línea que no saltó, no tomó la marca y permitió dejar esos puntos en el camino.

La bronca que se mastica es muy amarga… dos partidos perdidos claves antes rivales claves para la lucha por el primer puesto; y de la forma que se pierden… ante la UAI se jugó con un jugador de más por casi 20 minutos y no se aprovechó la ventaja; ante el “Bohemio” se tuvo la chance de quedar escolta a través de un penal a favor, pero no solo no se concretó el tiro desde los doce pasos, sino que se le dio vida a un rival que ahora se suma en la lucha por ascender.

Se debe mejorar en lo mental para levantar esta mala racha, y Estudiantes en Caseros es una prueba de fuego para medirse si en lo mental, cada jugador es capaz de revertir esta situación en su cabeza, para que Platense vuelva a ser el equipo contundente y sólido de las primeras jornadas…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *