“Tengo recuerdos imborrables”

Carlos Manuel Rodríguez es el único DT que dirigió a Platense cuatro veces en su historia. Fueron tres salvadas milagrosas, incluida la famosa ante Temperley, y el final de la campaña del descenso del 99, donde no se pudo. Hoy, el “Chamaco” es dirigente del Consejo de Fútbol de River Plate. En esta larga entrevista habló de todo.

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Por Julián Amerise
platense@periodicoelbarrio.com.ar

-¿Cuál es el primer recuerdo futbolístico que se le viene a la mente?
-Yo soy de Núñez, vivía en 11 de Septiembre entre Iberá y Guayra, era equidistante entre River y Platense. Era otra época, estábamos todo el día jugando a la pelota en la calle. Mi papá me hizo de River, del que soy socio desde 1950. Ahí fueron naciendo los amores incondicionales por los clubes de la periferia.

-¿Ahí recién comenzaba a marcarse la diferencia entre grandes y chicos?
-No, la diferencia la marcaba la institución en sí. River tenía la División Cadetes, donde pasé toda mi infancia; yo vivía en el club. Eso acaparaba a los chicos de toda la zona. Platense no tenía tantas actividades.

-Hoy en día es dirigente de River…
-Sí, estoy en el Consejo de Fútbol de River, que ganó cinco copas en dos años y medio. Tuve la posibilidad de acercar a D’Onofrio a River. A raíz de un pedido mío se hizo dirigente e hizo la campaña. Creo que los equipos van cambiando con las gestiones; no son tan importantes los equipos en sí sino las gestiones. Rodolfo hizo un afiche al inicio de la campaña que es el sinónimo de lo que sucede en River hoy, que decía: “Un equipo, un presidente”. Se puso él por detrás del equipo, es una idea conceptual. Yo vivo en Florida, me van y me vienen permanentemente los comentarios. Creo que eso es lo que falta en Platense… un equipo. Se presenta muchísima gente a las elecciones.

-Usted tiene una gran trayectoria como dirigente en un gigante de Argentina. ¿Nunca se acercaron por un consejo o para pedir una mano desde Platense?
-No, nunca.

-¿Qué pasa en Platense?
-Yo viví momentos de euforia en el club, soy un convencido de que si la gente se junta Platense sale. Uno de los cinco recuerdos más grandes que tengo en mi vida seguro es de Platense. Pero siempre fue un club difícil. Hay equipos que tienen la posibilidad y la toman, pero acá siempre quieren demorar su futuro. Tiene que haber, como hoy en River, política de Estado, lo hablo siempre con D´Onofrio. Política de Estado es no destruir lo que el otro hizo bien. Hay que tener seriedad y querer al club. Un equipo, un presidente.

-Todo esto que se aplica en River claramente sería aplicable a Platense, donde somos muchos menos…
-Más fácil quizás… Creo que tienen que hacer un mea culpa y empezar a trabajar todos juntos. Si no dejan los egos de lado sin importar lugares en la lista, la cosa no va.

-Usted estuvo, como DT, en tres salvadas milagrosas y un descenso. ¿Qué recuerdo se le viene primero?
-No tengo buena memoria en cuanto al orden de las cosas, se me confunden los nombres. Creo que la primera salvada fue cuando tenía un jugador extraordinario como el Chicho Gaona. Yo me salvo de ese descenso gracias al Chicho; yo lo ponía atrasado para que me maneje la pelota parada. Esa vez me vino a buscar el Turco Majluf. Yo bajaba de un avión y me dijo “te tenés que hacer cargo de Platense”. Y bueno…

-Temporada 86/87, cancha de River, lo dejo hablar…
-Bueno, esta semana justamente falleció el querido Miguel Ángel Gambier. Yo decido poner ese día a Marcelo Espina, hacerlo debutar en la cancha de River. Yo pensaba que la cancha era muy grande, que teníamos que tener la pelota, pero nos pasaron por encima en el primer tiempo y me di cuenta de que me equivoqué. Las caras en la tribuna, los cantos de que “a Platense lo quiero aunque se vaya al descenso”… Situación entregada. Se habló mucho en el entretiempo, llamé a Gambier y le dije que tenía que entrar. Él estaba muy enojado conmigo porque lo había sacado, se quiso ir de la cancha, pero el que lo recuperó y lo frenó fue Alejandro Nannini. Entró y cambió todo. El jugador de Platense tenía un plus adicional para estas cuestiones.

-Usted, que es de las entrañas de River, ¿qué cuenta de las sospechas?
-Todo el mundo habla del penal del Tolo Gallego. Pero el penal de Gallego era el segundo gol y nos íbamos a la B igual. Son cosas para que Platense no sea lo que realmente es Platense. Lo ganamos ese día y esa semana. Majluf entró llorando al vestuario, porque desde que empezó a bajar de la popular hasta el vestuario pasó todo: íbamos perdiendo y cuando entró no sabía que habíamos ganado. Los goles en la cancha de River por los pasillos internos no se notaban. Ahí eché a todos los dirigentes y lo obligué a llamar a Grondona para jugar urgente el desempate con Temperley a las 72 horas, como marca el reglamento. No podíamos permitir que Temperley saliera del pozo. Fue imposible a las 72 horas, porque jugamos de un sábado para un miércoles, un día más. Después me enteré de que Rodolfo Motta los empezó a buscar el lunes casa por casa porque no sabían que jugábamos el miércoles. Fue picardía: nosotros hicimos el esfuerzo y concentramos, un punto para nosotros.

-¿Para el desempate se apeló a la táctica o a lo emocional?
-A todo. Ahí puse a Gambier de entrada. Los teníamos comidos. Mentalmente estaban en otra cosa ellos: a los 15 minutos se quedaron con uno menos. Antes que nada tengamos en cuenta que Temperley debe ser un ejemplo para Platense. Descendieron, desaparecieron dos años y ahora están en Primera. El que no lo quiere ver…

-Ese día Alfaro Moreno fue el primer expulsado de la historia por sacarse la camiseta en un festejo…
-Sí, con Alfarito tenía algo particular yo. Lo veía en la platea como hincha y nunca lo ponían. Cuando asumí el primer cambio que hice fue ponerlo de titular. Lo hice debutar de lateral izquierdo, como esas posiciones raras de hoy día. Más adelante, varios años después, hice debutar al Chacho Coudet de cuatro… cosas raras.

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-Volviendo a esa tarde, se jugó y se ganó.
-Sí, antes de terminar armamos ese lío, que produje yo, para enfriar un poco con picardía, porque no paraban de atacarnos, y lo ganamos.

-¿Hoy en día se perdió la picardía un poco?
-Y… Platense sí la perdió. Pensá un poco y te darás cuenta…

-Sí, mismo rival hace dos años…
-Sí, la picardía es importante, pero la gestión… El problema del fútbol argentino es el propio argentino, porque vos podés hacer un trabajo táctico pero el del otro lado es también argentino y te va a querer hacer dudar. Muchas veces ganás o perdés por como resolvés en el momento. Es un problema de libertad de los jugadores y de inteligencia; la inteligencia se contagia. Para formar un equipo de fútbol hay que tener gente inteligente. Por ejemplo Gallardo encontró a Nacho Fernández.

-Platense marcó su vida, por lo visto.
-Mirá, este reportaje que me estás haciendo vos no me lo hicieron nunca. No me invitaron a la fiesta de los 100 años. Soy el único DT que lo dirigió cuatro veces, tengo un amor entrañable por Platense, fue una vivencia de 20 a 25 años para mí. Al día de hoy sigo preguntando, volviéndome loco para saber cómo salió.

-Cuénteme del Pampa Gambier, quien falleció en estos días…
-Gambier era un jugador y un pibe bárbaro. Es difícil analizarlo individualmente porque estaba en un gran grupo. Por ejemplo yo fui DT de Borghi, cuando le ganamos a River 2 a 1 en cancha de Ferro, en el año 94/95, y nadie se acuerda de esa salvada. Ese día el Bichi la destrozó. Fue una semana entera para convencerlo de que juegue de 9 retrasado; él quería jugar de 10. “No lo haga por mí, hágalo por sus compañeros”, le dije y fue el mejor jugador de la cancha. Yo me daba cuenta de que el plantel no se podía ir al descenso, había excelentes jugadores, pero el problema era la gestión. Estaban toda la semana arreglando premios y para que les paguen el sueldo.

-Bueno, ahora llegamos a la parte triste, la vez que “no se pudo”, el descenso del 99…
-Sacamos el 70 por ciento de los puntos en los últimos seis partidos, los que me tocó dirigir. Perdimos la categoría en cancha de Vélez, cuando el Lorito Jiménez, un pibe bárbaro que después la rompió en México, erra un gol y después nos hacen uno.

-¡Platense arrancó la segunda rueda 27 puntos arriba de Unión!
-Pero hubo problemas… La pasaron feo con la pérdida del hijo del Profe Córdoba, son cosas que golpean a un plantel. Eso te tira abajo. Platense tuvo que luchar contra muchas cosas.

-¿Dudo en agarrar esos últimos partidos, cuando lo llamaron?
-No, por favor, ¿cómo voy a dudar? Si era Platense. No tendría que haber agarrado como profesional, pero era Platense. Le ganamos a Racing un viernes, teníamos buenos jugadores, estaba el papá de Espina en inferiores, un fenómeno… Me anoté varios jugadores gracias a él. Hanuch, Coria, el Camión Díaz, el Chacho. Yo siempre decía que lo que cobraba lo devolvía en capital.

-¿Y cuando se consumó el hecho?
-Y… estaba muy triste. Pero en el fútbol tenés que ser muy tirano y dar vuelta la hoja enseguida. Armamos un lindo plantel, con el Negro Zamora, después el equipo lo agarró Martino. Pero es muy difícil dar vuelta la hoja si no te acompañan. Me ponía mal con los jugadores, porque todos los entrenamientos había reuniones a ver si se presentaban o no a jugar, pero después el domingo se jugaban la vida por Platense.

-Eran épocas de meses sin cobrar…
-Hacíamos colectas para comprar antibióticos para alguno que necesitaba. Pero están los extremos: hoy en día en River hay gestión y no se paga tampoco lo que piden algunos.

-¿Sigue a Platense en la actualidad?
-Sí, por supuesto. Sería bueno que los socios no se equivoquen, que los dirigentes se sienten todos a una mesa redonda y si se tienen que insultar que lo hagan, pero saquen una idea en común, una Comisión Directiva acorde a los momentos profesionales actuales; se puede hacer un presupuesto de fútbol. Y después… Lo tienen a River cerca, nosotros le armamos un equipo hermoso a Defensa y Justicia. Pero tiene que subir por lo menos al Nacional, porque en la tercera, por más que seas hincha de Platense, los representantes no te los dejan ir.

-¿Qué le puede decir al hincha Calamar?
-Nada. El hincha de Platense tiene el paladar negro. Muchas veces me salvé por poner a los buenos jugadores, pero es un hincha muy sufrido. Es un hincha espectacular el de Platense, llenaba las canchas, tengo recuerdos imborrables, debe ser una de las mejores hinchadas que hay. Mi frase de cabecera es “la vida no es una responsabilidad, es un sentimiento”. Ojalá en estas elecciones se aúnen por el bien de Platense.

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